El Racing de Ferrol volvió a ganar en A Malata y encadena su segunda victoria consecutiva después de imponerse por 1-0 al Barakaldo. No fue un partido sencillo ni especialmente brillante, pero sí uno de esos encuentros que hay que saber ganar si se quiere ir creciendo en una categoría tan igualada como Primera Federación.
Javi Vázquez apostó por dar continuidad al equipo que había conseguido la primera victoria de la temporada ante el Real Unión. Lucas Díaz estuvo en la portería; Migue Leal, Eric Monjonell, Ger Nóvoa y Álvaro Ramón formaron la defensa; Fabio y Bernal volvieron a ocupar el centro del campo, con Endika Buján y Dani Ojeda por fuera y Roberto Arroyo y Raúl Alcaina arriba.
Después del 3-2 de la semana pasada había ganas de comprobar si el Racing era capaz de dar continuidad a aquellas buenas sensaciones. Y desde el principio se vio a un equipo con intención de mandar, intentando jugar en campo contrario y llevando la iniciativa ante un Barakaldo que no vino precisamente a A Malata a poner las cosas fáciles.
La primera parte tuvo bastante más dominio el Racing que el Barakaldo. Los verdes llegaban con cierta facilidad a los últimos metros, especialmente por las bandas, y acumularon saques de esquina y situaciones alrededor del área visitante. Faltaba, eso sí, convertir todo ese dominio en ocasiones realmente claras.
Alcaina y Arroyo volvían a compartir ataque y el equipo buscaba constantemente conectar con ellos. También aparecían Endika y Ojeda desde los costados, mientras Fabio y Bernal trataban de dar equilibrio y continuidad al juego.
El Racing tuvo incluso el balón dentro de la portería. Raúl Alcaina consiguió marcar, pero el gol fue anulado después de la revisión de la jugada. Tocaba volver a empezar. Y quizá una de las cosas positivas de este Racing fue precisamente esa: no perdió la paciencia.
El partido llegó al descanso sin goles, pero con la sensación de que los verdes estaban haciendo suficientes cosas como para que el premio pudiese terminar llegando. Había que seguir insistiendo y, sobre todo, evitar que las prisas convirtiesen un partido controlado en otro diferente.
La segunda parte mantuvo un guion parecido, aunque el Barakaldo empezó también a demostrar que cualquier despiste podía complicar la tarde. En una categoría tan igualada, dominar no significa tener el partido ganado y el Racing necesitaba transformar su superioridad en el marcador. Entonces apareció de nuevo Migue Leal. El lateral, que ya había marcado la semana pasada ante el Real Unión, volvió a encontrarse con el gol con un potente disparo para poner el 1-0. Dos goles en dos jornadas para un defensa y, esta vez, uno que terminaría valiendo tres puntos.
Con el marcador a favor cambió el partido. El Barakaldo tuvo que dar un paso adelante y el Racing ya no pudo jugar con la misma comodidad. Llegaron minutos en los que tocó defender y saber sufrir. Y ahí también apareció Lucas Díaz.
El portero racinguista respondió cuando el equipo lo necesitó y ayudó a mantener una ventaja que esta vez sí llegó intacta hasta el final.
Después del extraño desenlace de la semana pasada, cuando un 3-0 terminó convirtiéndose en un sufrido 3-2, dejar la portería a cero también es una buena noticia. No todo tiene que ser ganar marcando tres goles. Habrá tardes en las que toque sacar adelante un partido por la mínima, defender una ventaja y entender que enfrente también hay un rival. Este sábado el Racing supo hacerlo.
Cuatro jornadas empiezan ya a dejarnos alguna pista más que las dos primeras. Este equipo sigue estando en construcción, pero poco a poco empieza a mostrar cosas reconocibles. Mantiene bastante estabilidad en el once, Arroyo y Alcaina parecen asentarse juntos arriba y jugadores como Migue Leal están aportando incluso más de lo que corresponde a su posición.
Queda muchísimo por mejorar, especialmente a la hora de convertir el dominio y las llegadas en ocasiones más claras. Tampoco conviene lanzar las campanas al vuelo después de solamente cuatro jornadas. Pero siete puntos de doce y dos victorias consecutivas permiten mirar lo que viene con bastante más tranquilidad que hace un par de semanas.
Y ahora llega uno de esos partidos que aparecen marcados en el calendario desde que conocemos los horarios. El sábado 26, a las 16:30 horas, el Racing visita al Lugo en el Anxo Carro. Primer derbi gallego de la temporada y un desplazamiento lo suficientemente cercano como para que el equipo no tenga que sentirse visitante del todo. Después de dos victorias consecutivas en A Malata, toca comprobar cómo responde este Racing de nuevo lejos de Ferrol.
Será otro partido, otro rival y seguramente una historia completamente diferente. Pero llegar con siete puntos y dos triunfos seguidos ayuda.
Ahora les toca a ellos jugar. Y a nosotros, llenar de verde el camino a Lugo.
AUPA RACING!
