FERROL360 | Lunes 4 abril 2016 | 20:12
La jueza de lo Penal nº1 de Ferrol ha absuelto a una médica acusada por la familia de un paciente fallecido de un delito de homicidio causado por imprudencia grave y profesional.
Según recoge la sentencia, en mayo de 2009 el paciente acudió al Complejo Hospitalario Arquitecto Marcide donde fue diagnosticado de una pericarditis, por la que estuvo ingresado durante tres días. En el hospital fue sometido a diversas pruebas médicas a excepción de un ecocardiograma que, como se explica en el texto, durante el fin de semana no se realizan.
Fue dado de alta un lunes y, como los médicos apreciaron mejoría, optaron por no realizarle el ecocardiograma. Al día siguiente, el joven murió de forma súbita mientras practicaba surf en la playa de Campelo-Meirás.
Ante estos hechos, la familia del fallecido denunció a la médica por un posible delito de homicidio causado por imprudencia profesional. La acusación particular solicitó una pena de tres años de prisión y una suma de 300.000 euros por la muerte del joven.
La acusación particular se apoyó en un informe de un cardiólogo que recogía la necesidad de realizar otras pruebas más exhaustivas -como un ecocardiograma- al fallecido debido a los antecedentes clínicos que presentaba.
Por su parte, aunque la jueza no consideró como buena praxis la actuación de la acusada, la absuelve del delito al no poder acreditarse que el hecho de no haberle realizado más pruebas al paciente, se hubiera evitado su muerte.