FERROL360 | Jueves 10 de julio de 2025 | 9:36
Ortigueira ha dado el pistoletazo de salida a la 46ª edición de su Festival Internacional do Mundo Celta, una cita declarada de Interés Turístico Internacional, con un emotivo acto inaugural en el que la protagonista fue la Escola de Gaitas de Ortigueira, que este año celebra su 50.º aniversario.
El acto comenzó, como es tradición, con el desfile y la música de la Escola de Gaitas, que fue recibida con una calurosísima ovación del numeroso público congregado. A continuación, los bretones Maxime Guillermic, Erwan Guillou y Lionel Prignent amenizaron el ambiente antes de dar paso a las intervenciones institucionales.
El primero en tomar la palabra fue Bruno Lozano, presidente de la Escola de Gaitas, quien rememoró los inicios del festival y agradeció a los fundadores su legado: «é unha honra dar a benvida un ano máis a unha historia de traballo colectivo, un ano especial que celebra nada máis e nada menos que cinco décadas de vida, paixón pola música tradicional e compromiso coa nosa cultura».
Lozano destacó que «a Escola non só toca, senón que organiza, coordina, comparte, publica, etc» y reivindicó el carácter internacional y diverso de un festival que «é moito máis que música». Además, invitó a visitar la exposición conmemorativa de los 50 años, titulada «O valor do noso».
Durante todo el acto se intercalaron actuaciones musicales de dúos y tríos gallegos, asturianos, bretones y escoceses. El director del festival, Alberto Balboa, intervino tras la actuación del dúo gallego formado por Manuel Riveira y Alexandre Labraña.
Balboa pidió un aplauso para Antón Corral, músico e lutier de referencia, y destacó la importancia tanto del talento internacional como del local. Además, puso en valor iniciativas complementarias como ‘Vila celta’, el ‘Laboratorio de Cántigas Novas‘ o el Peque Festival para el público infantil.
Valentín González, presidente de la Deputación da Coruña, mostró su orgullo por el festival y agradeció la implicación de todas las partes: «A música é a fala que nos fai entendernos», afirmó, antes de citar un proverbio celta: «os pes te levarán onde o teu corazón queira estar, e todos queremos estar en Ortigueira», deseando «outros 50 anos máis».
Por su parte, el alcalde de Ortigueira, Valentín Calvín, visiblemente emocionado, afirmó: «Este é sen dúbida un dos momentos no que ser alcalde é unha gran honra. Este é o meu terceiro Festival como alcalde, pero sen dúbida, é o máis especial. Porque este 2025 celebramos unha data histórica: o 50 aniversario da Escola de Gaitas de Ortigueira. Cincuenta anos de música, de tradición, de compromiso coa cultura e co ensino. Unha institución que non só fundou este festival, senón que continúa sendo o seu motor e o seu corazón».
Calvín tuvo palabras de agradecimiento para todas las instituciones, fuerzas de seguridad, personal sanitario y técnico municipal, destacando el esfuerzo de quienes hacen posible el festival: «apostan pola nosa cultura a través deste Festival”. También recordó al concejal Monti, fallecido hace un año, y a Mónica Camba, maestra e integrante de la Escola, asegurando que «onde esteas estarás moi orgullosa da Escola e de Ortigueira». Cerró su intervención invitando a disfrutar del evento con responsabilidad: «desfrutade con sentidiño, gozando do espazo natural».
Homenaje a los directores de la Escola de Gaitas de Ortigueira
La parte institucional concluyó con un homenaje a los cuatro directores que ha tenido la Escola de Gaitas a lo largo de sus 50 años. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, entregó los galardones a Xabier Garrote (fundador y director de 1975 a 1982), César Muíño (1982-1989), Xavier Pena (1990-2004, recogido por Bruno Lozano) y Rodrigo López (director desde 2004 hasta la actualidad). Rueda destacó que «a banda decana de gaitas de Galicia representa a tantas músicas de dentro e fóra de Galicia» y que «o de Ortigueira é un Festival que se identifica co pobo, con máis forza que nunca».
El acto concluyó con la firma del presidente de la Xunta en el libro de honor del Festival y el tradicional izado de las banderas de las ocho naciones celtas, mientras la Escola interpretaba el himno gallego. A partir de ahí, Ortigueira abrió paso a la primera de sus cuatro noches de conciertos.
La recién inaugurada ‘Vila Celta’ acogió el arranque musical con Os Carecos, y en el escenario Estrella Galicia se sucedieron las actuaciones de los vigueses Pelepau (22:00 h), los bretones Gwendal (23:30 h) y Xosé Liz – Indala, que cerraron la velada hasta casi las tres de la madrugada.
Comienza así una nueva edición del Festival Internacional do Mundo Celta, que volverá a convertir a Ortigueira en el epicentro mundial de la música y la cultura celta durante los próximos días.