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Centroña estrena su gran noche de rock

Detrás de ‘O Portiño Rock II’ no hay una gran promotora ni una empresa especializada en eventos, sino un grupo de amigos que decidió convertir una pequeña fiesta improvisada en un festival abierto a todo el mundo. Lo que empezó el año pasado como unos conciertos caseros en Centroña, con apenas medio centenar de asistentes y dos bandas amigas, celebra este sábado su primera edición oficial con la intención de llenar el rural de música, buen ambiente y apoyo a las bandas locales.

Sus impulsores aseguran que no partieron de la idea de cubrir una necesidad concreta en el rural, sino simplemente de las ganas de repetir la experiencia vivida el año anterior, esta vez ampliándola a más gente y a cualquiera que quisiera acercarse a disfrutar de la música. La propuesta fue creciendo poco a poco, casi de forma natural.

De hecho, destacan que una de las grandes diferencias de organizar el festival en un entorno rural ha sido precisamente la implicación colectiva. Aunque reconocen que no saben cómo sería sacar adelante un evento similar en una ciudad, en Centroña encontraron desde el primer momento apoyo y facilidades. Asociación de vecinos, comisión de fiestas, Concello, amistades y bandas locales se mostraron dispuestos a colaborar para que el proyecto saliese adelante.

La organización fue avanzando paso a paso. Primero consiguieron el espacio y después fueron llegando el escenario, la carpa, la gestión de la barra y las bandas, que se iban sumando a medida que avanzaban los preparativos. Mientras tanto, los amigos seguían echando una mano hasta llegar a este momento, en el que apenas quedan unas horas para que todo esté listo.

Uno de los objetivos principales del festival es dar visibilidad a las bandas locales y comarcales. Los organizadores consideran importante que los grupos de la zona que tengan algo que expresar dispongan de un espacio donde hacerlo y valoran especialmente la posibilidad de contribuir a que algunas de esas formaciones puedan darse a conocer. Incluso confían en que iniciativas como esta puedan servir de punto de partida para futuros proyectos musicales.

Por el momento, la respuesta que reciben está siendo positiva. Explican que la gente de la zona tiene ganas de que llegue el festival, aunque reconocen que todavía está por ver cómo será finalmente la acogida el día del evento.

Lo que sí tienen claro es el ambiente que quieren crear: un espacio de buen rollo en el que todo el mundo se sienta bienvenido y donde la música sea la auténtica protagonista de la jornada.

Para quienes todavía dudan sobre acercarse este sábado, lanzan una invitación directa: animan a la gente a no pensárselo demasiado y recuerdan que un pequeño festival organizado con cariño y sin ánimo de lucro puede ofrecer una experiencia “espectacular” de música y disfrute.

Al final, el objetivo más importante es sencillo. Los organizadores esperan que quienes pasen por ‘O Portiño Rock’ terminen la noche con ganas de repetir la experiencia.