ALICIA SEOANE | Lunes 13 de enero de 2025 | 17:13
Nuestro oceáno, el Atlántico, es salado, bravo, fresco y generoso, así son « Das Crebas» de José Luis López, más conocido como Sacha, (que se pronuncia como Shakira y no como chocolate, aunque yo siempre lo digo regular), un artista multidisciplinar que lleva toda su vida, escuchando y observando lo que la vida le trae en cada momento.
Además de ser un actor reconocido en series muy populares como «Fariña», última colaboración televisiva de Sacha. Su profesión de actor le cambió la vida, o más bien al revés, un accidente que casi termina con la vida de Jose Luis, le hizo darse cuenta, de que la vida ha de ser vivida en cada instante, y que merece la pena, ser consciente de lo que sentimos y lo que nos sucede mientras la respiramos.
Atraído por su intuición y con ganas de dejar atrás su timidez descubrió en la Escola de teatro de Narón, un lugar donde volver a nacer. Su faceta creativa comienza tras un accidente de moto, a los 23 años, donde « Mi vida cambiaría a causa de un trauma. Me dí cuenta de que no estaba viviendo, y ese mismo año dejé complejos, e inseguridades atrás, gracias al paso por la escuela, que cambió mi forma de sentir, de mirar el mundo».
Nuestra conversación termina donde comienza este texto, una conversación con idas y venidas, que cierra la cuadratura de un círculo, como las crebas de Sacha, pequeñas revelaciones que desaparecerían en la tierra, a no ser por el cuidado que José Luis pone en cada una de ellas, para que no desaparezcan de nuevo arrastradas por la marea, «cada creba esta tratada mediante un proceso de congelación, a menos 16 grados, durante mínimo cinco días».
Sus padres trabajaban la madera, su padre era maderista, y su madre aunque encargada de criar a siete hermanos, también le ayudaba algunos fines de semana a talar árboles. En su infancia vivió en el noreste de Francia, muy cerca de Dijon, una zona rodeada de bosques y de un parque natural. La madera ha estado presente en su vida desde antes de que él pudiese olerla.
Sin embargo, es durante nuestra conversación, donde Sacha se da cuenta de que sus piezas también vienen traídas de mucho más lejos, sin necesidad de que él, haga ninguna intervención en ellas, como si todavía desde el «alén del atlántico», sus padres ya habitando en el otro lado, fueran dejando en sus orillas, esas crebas de madera en la que Sacha se entretiene creando «pareidolias», esos parecidos y semejanzas, como quien contemplase formas en las nubes.
Su trabajo está expuesto en la sala coruñesa O Museo Pequeno, una galería de reciente creación, gestionada por Mar Abella, sus piezas podremos visitarlas hasta el 16 de febrero, «en este trabajo hubo un salto, Mar Abella, quiso exponer aquellas piezas que yo guardaba porque no podía convertirlas en objetos funcionales, como son Das Crebas. Las piezas que pueden verse en esta exposición conforman un trabajo donde se va creando una mirada más escultórica, pues las piezas no tienen en si mismas una función, no son lámparas, ni porta velas… ».
En la exposición podemos ver un video de su pareja Catu Martínez, también artista, y trabajadora de la madera y el audiovisual, acompañada de unas imágenes de Carlos Muiños, fotógrafo y amigo de Sacha.
https://vimeo.com/1039661783/822742a5b6
Su trabajo no consiste en esculpir la madera, más bien en recuperarla de la arena, y tratarla, para que siga contando algo. Sacha sabe ver en estas crebas, las historias que deja el tiempo y su corrosión, manteniendo su esencia intocable. «Mi amigo Paco Rubinos, dice que el mérito de mi trabajo no es mío, es del mar, porque yo no hago nada. Mi mérito es darles un nuevo significado, ver en lo que para otros es un deshecho una obra de la creación».
Su trabajo continuará transformándose a través de la colaboración con la galerista Mar Abellas, quien pintará algunas de sus piezas, para crear nuevas interpretaciones de éstas.
Seguiremos poniendo atención en el trabajo de este artista polifacético que posee una mirada que bebe de la relación con el mar, y nos deja un gusto fresco como un chapuzón en el atlántico.
