Ángel del RÍo | Lunes 19 de enero de 2026 | 9:30
La Ponferradina firmó una victoria clara y sin discusión ante el Racing de Ferrol en el Estadio de El Toralín, imponiéndose por 3-0 en un encuentro disputado ante más de 4.000 espectadores, con una destacada presencia de aficionados racinguistas que, pese al resultado adverso, no dejaron de animar a su equipo.
El conjunto berciano fue superior desde el inicio y encontró premio a su dominio en el minuto 22, cuando Borja Valle transformó un penalti que adelantó a los locales. Apenas un cuarto de hora después, en el 39, Cortés amplió la ventaja tras aprovechar un rechace en el área después de un saque de esquina, dejando muy tocado al Racing antes del descanso.
La segunda parte parecía abrir una ventana de esperanza para los ferrolanos cuando la Ponferradina se quedó con diez jugadores tras la expulsión de Frimpong en el minuto 58. Sin embargo, ni siquiera la superioridad numérica permitió al Racing cambiar el guion del partido. El equipo local siguió controlando el juego y cerró el marcador en el 90+8, con un gol de Jorrín, que culminó una acción individual desde la banda derecha para certificar la goleada.
Excusas y realidad
Tras el pitido final, surgen las explicaciones habituales: que el penalti fue riguroso (o no), que el segundo gol llegó por mala fortuna, que el entrenador aún no conoce al cien por cien a la plantilla… Pero la realidad es tozuda. El Racing encadena ya cuatro derrotas consecutivas, y en El Toralín apenas generó dos ocasiones claras en 97 minutos.
El nivel de varios futbolistas está muy lejos de lo que se prometió en agosto. Una parte importante de la plantilla no alcanza el rendimiento exigido para la categoría, y ni siquiera jugadores con experiencia en divisiones superiores están ofreciendo el nivel esperado.
Es cierto que el equipo se mantiene a un punto del play off, pero también está a 17 del liderato y solo a ocho del descenso. Hay margen para reconducir la situación, pero el tiempo no sobra. Tras el paso de tres entrenadores (uno de ellos interino), queda claro que o se da un salto de calidad inmediato —con decisiones urgentes en forma de bajas y refuerzos— o habrá que replantearse seriamente los objetivos de la temporada.
El próximo compromiso será ante el Arenteiro, este sábado 24 en A Malata, una cita que ya se antoja clave para medir la reacción del equipo.
Aupa Racing.
















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