La historia de Técnicas Eléctricas Acebre, comenzó en junio de 2011 con una idea sencilla: empezar de cero. Quince años después, aquella primera intervención en la instalación eléctrica de una tienda de pintura, es un arranque casi simbólico que se ha convertido en una trayectoria que ha llevado a la empresa a trabajar por España y Europa, participando en proyectos de gran escala y mantener una sede en Ferrol como punto de partida.
José Manuel Fuentes, director de Acebre, comenzó su propia empresa tras más de 20 años en el sector de la electricidad, cuando decidió emprender, ya llevaba a sus espaldas obra, gestión y kilómetros profesionales. Su recorrido comienza en 1989 en Passco —entonces vinculada a Miguel Pascual Sociedad Cooperativa—, una etapa que recuerda como una auténtica escuela.
Aunque su contrato inicial era para trabajar en obra, el destino cambió el primer día, «me contrataron para ir a obra, pero el gerente decidió que era mejor que empezara en oficina técnica como delineante». Desde ahí fue creciendo: proyectos, dirección, obra y cada vez mayores responsabilidades.
En aquella etapa dirigió toda la puesta a punto de la parte eléctrica de la reforma del Hospital Juan Canalejo de A Coruña, trabajos en el paseo marítimo de Riazor y Orzán, el puerto de Algeciras, el centro logístico de El Corte Inglés en Madrid o incluso una pequeña intervención en el Museo Medici de Florencia.
Experiencia internacional
Después llegarían otras etapas profesionales, entre ellas una experiencia internacional en Centroamérica entre 1999 y 2003 trabajando para Unión Fenosa. Hasta que decidió crear su propio camino. Antes de Acebre hubo una sociedad anterior que no terminó bien. «Tuve una mala experiencia con socios y decidí dedicarme a trabajar por mi cuenta». Y así nació Acebre.
No fue un comienzo fácil. España aún arrastraba el impacto de la crisis económica de 2008 y 2011 estaba lejos de ser el mejor momento para abrir una empresa. Pero Fuentes recuerda aquellos inicios desde otra perspectiva. «Cuando arrancas de cero es fácil porque nada ya lo tienes. A poco que hagas ya es mucho». La empresa fue creciendo y encontró uno de sus puntos de inflexión en el sector retail.
Entrada al sector Retail
La colaboración con un grupo especializado abrió la puerta a proyectos comerciales que le obligaron a salir de Galicia. Primero expandiéndose por España. Después por Portugal y más tarde en Europa: en países como Suiza, Holanda, Bélgica o Alemania.
Hoy mantienen actividad simultánea en distintos puntos del territorio, «el sector del retail te obliga a contar con equipos en distintos puntos desde Granada, Sevilla, Zaragoza, Madrid o León, pero nuestra sede está aquí en Ferrol», aclara.
Entre los proyectos que recuerda especialmente aparecen obras como el edificio de los Juzgados de Pontevedra, el aparcamiento y urbanización del Parrote en A Coruña, uno de los parques solares más grande de Europa desarrollados en Huesca o la automatización del intercambiador ferroviario de León, encargado del cambio entre distintos anchos de vía.

StreetXo, mano a mano con David Muñoz
Uno de las anécdotas profesionales que José Manuel recuerda, es la puesta a punto de toda la instalación eléctrica del restaurante del chef David Muñoz, en Londres: el restaurante StreetXO.
Aunque Fuentes relativiza el brillo del nombre, «para nosotros era una obra más. Lo complejo fue toda la burocracia para poder trabajar allí, exámenes de acceso, documentación específica y validaciones para desplazar trabajadores marcaron aquella experiencia internacional, aunque luego nos salieron más trabajos en Londres y nos quedamos unos meses», recuerda.

Una trayectoria con reconocimientos
En 2016, el informe Ardán del Consorcio de la Zona Franca de Vigo distinguió a Acebre como empresa gacela por su rápido crecimiento. Más adelante llegó el reconocimiento del colegio profesional por eficiencia empresarial. Pero si hay una fecha que divide la historia reciente es 2020.
La COVID obligó prácticamente a reconstruir la empresa. La facturación cayó desde cifras cercanas a cinco millones de euros hasta aproximadamente dos. Hubo reorganización, expedientes y financiación para mantener la actividad. «El COVID nos rompió por completo». Ahora, el objetivo vuelve a parecerse al de aquel inicio de 2011, «recuperar nuestra estructura técnica, reforzar el equipo y volver a crecer. La idea es regresar a la situación anterior al COVID. Tener otra vez una oficina técnica potente».
Quince años después, Acebre sigue teniendo algo de aquella primera obra. Quizá por eso José Manuel Fuentes sigue hablando del crecimiento con una mezcla de orgullo y humildad, «si hoy Acebre cumple quince años, es porque nunca he caminado solo, y todo esto lo han hecho posible todas las personas que han estado a mi lado».
