
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Domingo 8 mayo 2016 | 21:53
Pese a que recibieron «un palo demasiado pronto», que atribuye a falta de «concentración» y que obligó «a partir de ahí a remar», el Racing recuperó vigor. Para Diego Maceira, «la primera parte fue un asedio; merecimos algo más y así nos fuimos al descanso».
El jugador pontevedrés equipara parcialmente la contienda del sábado con las complicaciones vividas hace casi un año contra el Huesca y añadió que también «el segundo gol en el campo fue un palo». A su juicio, el cuadro cántabro «tuvo algo más la pelota, pero no con sensación de peligro, de marcar el segundo».
Habla de cierta «fortuna», pero alude a un «golazo» que les puso las cosas «cuesta arriba». Sin embargo, «el equipo tiró de orgullo, de corazón». Gracias a esa misma «suerte» que antes pareció escasear, «conseguimos empatar». Y ese empate «nos da la vida».
Le estás cogiendo gusto a esto del megáfono @DiegoMaceira pic.twitter.com/ZNC0u8CxJA
— Elena Martínez (@SuperJelen) 7 de mayo de 2016
«Hay que ganar, pero tal y como iba el partido es un premio», dijo el futbolista de Mos, que relató las vivencias a pie de tapete: «Te ves con 1-2 en contra; nada fácil, empiezas a pensar cosas». El punto tiene consecuencia positiva, ya que «el equipo mantiene sus opciones». De hecho, el verde observa que «la situación es la misma que esta semana, te obliga a ganar».
Van a por los «tres en Astorga» tras un duelo vibrante que «fue un partido de play off; el mejor partido que podíamos jugar era contra el Racing». En su opinión, «el equipo compitió; desde dentro, mi impresión es esa». Sostiene que ha sido una «buena piedra de toque», que permitió recobrar la «faceta de garra, de orgullo».
Un punto, en definitiva, que «nos va a dar la vida si ganamos en Astorga». Al término del vibrante evento del sábado, Maceira volvió a armarse con el megáfono y compartió segundos de cánticos con parte de la grada de Fondo Sur.