
RAÚL SALGADO | Ferrol | Domingo 20 febrero 2022 | 21:25
Siempre que el Baxi juega en A Malata el público llega con ganas al pabellón. Parece imposible, pero este domingo volvió a superar su propia barrera y recibió a las universitarias con calurosos aplausos. Todas las partes eran conscientes de tanto que había en juego. Y las navales empezaron con acierto ante el IDK Euskotren.
La primera anécdota, dos intentos fallidos de lanzamiento para el inicio. El grupo local accedió enchufado al duelo y aparentemente cómodo, sin atisbo de nerviosismo. Como tantas ocasiones en que los gigantes no intimidan u sacan lo mejor de ellas. Incluso con las vascas por delante, el mismo vigor y prácticamente la misma efectividad de cara al aro.
Se incorporó Natalia Rodríguez y en cada instante en que lo hizo fue para agrandar su leyenda. 24 puntos, triples decisivos y un liderazgo blindado. Resistió incólume la estrategia de Lino López y de la canaria vino un lanzamiento lejano con acierto como exhibición de desparpajo. Aquel primer cohete mereció guiño entre la insular y Jenna Allen.

Después, otro de Taylor Koenen. Euforia, los puntos seguían cayendo hacia el bando local. El grito no dejaba de aparecer entre la parroquia. Con la visitante Coulibaly como principal anotadora, el primer cuarto acabó con un 27-21 prueba de buen juego. Lo amplio del marcador aventuraba vértigo en tantos minutos por delante.
Los tiros ya tenían menos suerte, colisionan con el tablero y la defensa de las de Euskadi se hizo racimo. Apiñadas, las de Donostia tuvieron que encarar lo que seguía siendo un torbellino, que dio siempre respuesta adecuada a las embestidas que infligían las oponentes. Transitó el duelo con celeridad hacia el tramo de ocio, aunque con balón caprichoso para IDK.
Pizarra categórica de Lino López y los triples como arma definitiva de las universitarias para aferrarse a una distancia más o menos cómoda. Tiempo muerto al son de gaitas, algo de electricidad entre el público y el mismo sendero errático de las de Gipuzkoa. Los desajustes navales no abundaron, pero los acababan aprovechando.

Y es que el Baxi no dejó de lucir potencial puntuador casi inagotable. Una letal Natalia Rodríguez, una veloz Alicia Villegas, Dynn Leaupepe o Ivanovic de sobresaliente en labores de contingencia… sin estridencias, se dio un estirón clave hacia el 44-35 del descanso. Rodríguez, abanderada de un grupo firme.
Sin embargo, ya no sopló el viento a favor en el retorno. Las vascas remontaron, los disparos ya no eran tan directos y había que mantener el guion de la calma. Costó despegarse de un juego conservador que ciñó el bagaje hasta que dos triples, uno para cada equipo, ubicaron el partido de nuevo en un escenario de plena disputa.
Ese telón de fondo exigió a IDK arriesgar, mientras que las anfitrionas no desplazaron ni una coma de su hoja de ruta. Sin ser nítidamente inferiores, más bien víctimas de la efectividad del contrincante, el partido se escurría entre los dedos. Irrumpió Carmen Grande, repartidora de templanza pese a su gesto eterno de no saber estar quieto.

Pese a todo, la tendencia se confirmó; por primera vez por debajo, 55-62, el planteamiento tenía que experimentar modificaciones. La estampa más predispuesta a la batalla de IDK Euskotren libraba una guerra con un Baxi con las pulsaciones alejadas de control. 55-68 a 7 minutos y las individualidades se dieron la mano en las contrincantes.
En el terreno azul, la marejada hacía bailar a las cinco que lo defendían. Sin demasiada prisa, aunque el reloj lo recomendase, las de Lino López cocinaron su resurgir. Lo coronó un triple de Carmen Grande y el río era menos caudaloso, invitaba a cruzar hacia una victoria, eso sí, de camino con niebla.
Leaupepe, mucho sudor para llegar a esa meta, conectó otro de tres. Taquicardia. A dos minutos, un punto por encima. Una jaula de grillos en la hinchada; la igualdad, a prueba en formato cuenta atrás. La balanza podía caer hacia cualquier margen y lo hizo hacia un alocado 72-72 a 6 ridículos segundos. Magistral Natalia Rodríguez, forzó la prórroga.

Considerada como la mejor defensa, se quiso vestir IDK del ataque más letal. El período añadido fue simplemente un crucero en día de temporal, demasiados vaivenes para el que mira desde la barrera. Imaginen en la pista. Otro triple de Natalia Rodríguez; 77-77, menos de un minuto. Ivanovic subió el 79-77; un fortín, una ola entre pabellón y plantilla.
79-79 a un segundo, no se podía creer. Hasta entró Patri Cabrera, baja hasta hace unos días. No era un terreno habitual. Segunda prórroga y las visitantes sabían derribar muros, lo habían demostrado en los compases inmediatamente anteriores. Tiraron de contundencia y se apoyaron en despistes locales.
Cuesta arriba, pero muy vivas. El acierto visitante obligaba a más de lo conocido y la imprecisión en el lanzamiento exterior condenaba al Baxi. Con el cronómetro sin piedad, faltó una canasta. un simple triple. No es tan simple. 86-89. Cruel, quizá; deporte, no hay más.

FICHA TÉCNICA
BAXI | Taylor Koenen (9 puntos), Ivanovic (18), Carmen Grande (12), Jenna Allen (5) y Swart (7 puntos) -quinteto inicial-; también jugaron Natalia Rodríguez (24), Dynn Leaupepe (5), Alicia Villegas (6), Irene Garí y Patri Cabrera
IDK EUSKOTREN | Cox (20), Díaz Castellano (4), España (8), Coulibaly (16) y Harden (14) -quinteto inicial-; también jugaron Cornelius (11), Cvitkovic (5) y Brown (11)
PARCIALES | 27-21 en el primer período, 44-38 al descanso, 55-62 tras el tercer cuarto, 72-72 en el cuarto segmento, 79-79 tras la primera prórroga y 86-89 tras la segunda prórroga
ÁRBITROS | José María Olivares, Jorge Caamaño y Elena Espiau
INCIDENCIAS | A Malata, más de un millar de espectadores