FERROL360 | Viernes 5 de diciembre de 2025 | 11:01
El ANPA del CEIP Ponzos ha hecho pública su preocupación ante lo que califican como una situación «insostible» que compromete tanto el desarrollo educativo del alumnado como las condiciones laborales del profesorado.
Según la asociación, el centro —que escolariza cada año a un número mayor de estudiantes— funciona con recursos «claramente insuficientes» para garantizar una educación de calidad, inclusiva y segura.
Uno de los principales problemas señalados es el incremento del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) y Necesidades Educativas Especiales (NEE). El ANPA denuncia que, pese a estas necesidades crecientes, «a dotación de persoal non medrou ao ritmo das necesidades reais do alumnado», lo que dificulta la atención individualizada y una inclusión efectiva dentro del aula.
La asociación destaca además que la ratio de alumnado por orientador alcanza los 250 estudiantes, una cifra que consideran inasumible. El CEIP Ponzos, con 248 alumnos, tiene asignado un único orientador compartido con otro centro que suma otros 198 escolares: una organización que, según la ANPA, imposibilita una atención adecuada y continuada.
A esta realidad se añade el elevado número de alergias alimentarias, algunas de ellas graves, que obliga a extremar la vigilancia y los protocolos de actuación. Ante la falta de personal, «a responsabilidade que asume o equipo docente multiplícase», aumentando la carga laboral y el riesgo asumido diariamente por los profesionales.
El aumento de la matrícula también ha obligado a desdoblar todos los cursos de Primaria salvo uno, lo que suma un total de 11 aulas con solo 10 tutores asignados. Esta situación genera sobrecarga docente, agrupaciones no deseadas y una disminución en la calidad de la atención al alumnado, advierte la ANPA.
La asociación insiste en que esta problemática no es aislada, sino «un reflexo do deterioro progresivo que sofre o ensino público», marcado por una falta estructural de inversión, planificación y refuerzo. A juicio de la comunidad educativa —profesorado, familias y alumnado— no se puede seguir asumiendo en solitario las consecuencias de esta precariedad.
Por todo ello, la ANPA reclama a la Administración educativa una revisión urgente de los recursos humanos y materiales asignados al CEIP Ponzos, así como «un compromiso real e sostido coa mellora do ensino público». El objetivo, subrayan, debe ser garantizar la equidad, la inclusión y la seguridad que merecen todos los niños y niñas.















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