FERROL360 | Viernes 8 de agosto de 2025 | 8:40
El patrullero de altura ‘Atalaya’ ha zarpado del puerto de Ferrol para incorporarse a las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD), que incluyen tareas de seguridad y control marítimo en los mares Balear y de Alborán, así como en el estrecho de Gibraltar. Integrado en el Mando Operativo Marítimo (MOM) y bajo control del Mando de Operaciones (MOPS), su misión es contribuir a la protección de las aguas de soberanía e interés nacional.
Durante esta activación llevará a cabo operaciones de seguridad marítima centradas en la verificación y control del tráfico de buques, con el objetivo de garantizar la libertad de navegación. También realizará presencia naval en las inmediaciones de la isla de Alborán y en aguas españolas del norte de África. Para reforzar sus capacidades de protección e interdicción, cuenta a bordo con un Equipo Operativo de Seguridad de Infantería de Marina.
En el transcurso de la misión, el buque realizará escalas logísticas en la Base Naval de Rota y en el puerto de Málaga. Su regreso al Arsenal Militar de Ferrol está previsto para el 6 de septiembre.
El ‘Atalaya’ forma parte de la Fuerza de Acción Marítima con base en Ferrol y es la cuarta unidad de la clase Serviola. Diseñado para navegar durante largos periodos y soportar condiciones de mar adversas, puede desempeñar misiones que incluyen seguridad y control marítimo, vigilancia pesquera, lucha contra la contaminación y operaciones contra el narcotráfico o el terrorismo en colaboración con otros cuerpos de seguridad.
El Mando Operativo Marítimo, con sede en Cartagena, coordina las operaciones permanentes de vigilancia y seguridad en los espacios marítimos españoles, dentro de una estructura que integra también los mandos terrestre, aéreo, ciberespacial y espacial, con unos 3.000 militares implicados a diario en este tipo de misiones.