FERROL360 | Lunes 13 de mayo 2024 | 8:11
Los programas participativos Club Xove de Ares y el Consello Infantil de Moeche, fueron centro de algunas sesiones de la Escuela de Empoderamiento desarrolladas en la granja-escuela Aldea Nova que este fin de semana pusieron fin a las jornadas creadas para impulsar el asociacionismo infantil y juvenil en Galicia.
El responsable de las jornadas, Aitor Novo, considera que la participación y asociacionismo de la gente joven en Galicia y, en general, en España se ha ido volviendo cada vez más débil «debido al ritmo de vida diferente, ya que mientras los jóvenes tienen dinamismo y ritmos cada vez más rápidos, las Administraciones Públicas que deben apoyarlos se mueven a un ritmo muy lento».
Como ejemplo, Tania Merelas de Moeche, explicó a las personas participantes en las sesiones, su experiencia que consistió en originar un Consello Infantil, enmarcado en la declaración de su municipio como Ciudad Amiga de la Infancia por parte de Unicef.
En un entorno rural, dicho consello lleva 5 años en funcionamiento, con la mitad de los niños y niñas residentes integrados en el proyecto participativo, del cual han surgido, entre otras actividades, circuitos de educación vial, torneos deportivos y sesiones intergeneracionales creadas por ellos mismos.
En este momento, Galicia cuenta con una decena de localidades denominadas Ciudad Amiga de la Infancia que forman parte de un Consello Autonómico de Infancia y Adolescencia organizado por la Xunta y canalizado por Unicef desde hace un año (en abril de 2023).
La Escuela de Empoderamiento, en las sesiones desarrolladas en distintos fines de semana de marzo, abril y mayo, evidenciaron que la juventud tiene «en general, mucha iniciativa» pero no se conforma con la forma en que los adultos la canalizan. Novo destaca que tanto participantes como ponentes hablaron de que los jóvenes «no se unen a diferentes actividades si no han sido ideadas por ellos, y tienen muchas ideas».
Otras iniciativas surgen de la comunidad, como fue el caso, también explicado en la Escuela de Empoderamiento de Narón, del municipio de Ares. Verónica Rodríguez explicó que por iniciativa de la juventud local, se puso en marcha para que los adultos dejaran de decir a los jóvenes qué tenían que hacer, porque los jóvenes sentían la necesidad de expresar por sí mismos lo que realmente querían hacer, según Novo.
Contaron con el impulso inicial de una profesora nativa inglesa, contratada como lectora en un IES local. «La profesora organizaba encuentros semanales, formación para que los jóvenes conocieran prácticas de ocio saludable, veían películas que luego comentaban, etc.», añadió Novo.
Además, consideran fundamental un cambio en la base teórica de quienes toman las decisiones para revertir el actual proceso de desmovilización, que, según Novo, tiene mucho que ver con
«las nuevas formas de relación, ya que antes los jóvenes se juntaban para discutir, y había muchas asociaciones trabajando en los diferentes ámbitos educativos y de ocio, pero hoy el activismo es virtual, individual, y mucho menos colectivo».
En la sesión final de la Escuela de Empoderamiento de este domingo 12 de mayo, un profesor especializado en animación sociocultural de la USC, explicó detalladamente la experiencia de la Casa da Xuventude de Ourense y de la asociación socioeducativa Altair. La temática central fue cómo se implementa todo lo relacionado con la participación de los jóvenes y las actividades de tiempo libre, por ejemplo, en campamentos de verano, a través de asambleas y otras fórmulas.
Esta formación intensiva dirigida a personas técnicas responsables de la dinamización infantil y juvenil estuvo diseñada y organizada por la cooperativa gallega sin ánimo de lucro Aventeira, dentro de un programa propio respaldado por el Ministerio de «Derechos Sociales y Agenda 2023» que da visibilidad y un impulso real a los Objetivos para un Desarrollo Sostenible.