RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Miércoles 7 mayo 2014 | 17:26
«É unha boa noticia». Así ha recibido el comité de empresa de Navantia Ferrol el anuncio de la futura construcción en los astilleros de la ría de un Buque de Acción Marítima (BAM) para la Armada Española. En palabras de su portavoz, Ignacio Naveiras (CCOO), «seguimos na estética», al recordar que la promesa del flotel para Pemex ya trascendió dos años antes de hacerse efectivo el vínculo con la petrolera mexicana.
En declaraciones a la prensa ante la antigua Bazán en la tarde de este miércoles, Naveiras ha censurado que no exista «unha data concreta de inicio» para la unidad y afirmó que «non saen as contas». A su juicio, solo 260 trabajadores, y no 500 como afirmaron Xunta y SEPI, se podrían beneficiar en la planta pública con este proyecto.
Al mismo tiempo, el dirigente sindical reprochó el tinte «electoralista» que detectó en la comparecencia de Ramón Aguirre, presidente de SEPI, y Alberto Núñez Feijoo, presidente de la Xunta, a poco más de 24 horas del inicio de la campaña para las europeas del día 25. Lamentó que no expresen una solidaridad auténtica ante el «drama que viviron milleiros de compañeiros» en los últimos meses.
Insuficiente
En opinión de Naveiras, la incorporación de este buque «segue a ser insuficiente» ante la coyuntura del naval, pero asume que ha llegado gracias a la «pelexa da cidadanía». Reclamó, de nuevo, la sexta fragata para la propia Armada, comprometida desde 2005, o el dique flotante, además de la supresión del veto sobre la construcción civil, que expira el 31 de diciembre.
Los sindicatos piden que se hable del «medio e longo prazo», por encima de contratos que ofrecen trabajo para períodos limitados. Sugirió una planificación para los próximos 15 años en el naval estatal. En esta línea, Naveiras dijo que hay «limitacións de plantilla que hai que facer caer», aseverando que estas fueron aprobadas de espaldas a los sindicatos.
Para el miembro de CCOO, resulta «fundamental consensuar as especializacións dos centros» del grupo público, luchar contra la actual «acción comercial deficitaria» y «seguir buscando carga de traballo». Reconoció Naveiras que el BAM aportará «carga á industria auxiliar, pero non vai ser unha solución», sino una forma de «calmar a dúas comarcas».
Dique
Sobre el dique, estimó que su construcción es «unha necesidade para non quedar desvinculados» del sector de Reparaciones, «no que somos punteiros». «Non é unha cuestión a abandoar», añadió. Preguntado por el LHD para Turquía, sí asumió que «parece unha realidade» poco a poco, ya que reseñó que «está empezando a dar algún traballo preliminar».
Sin embargo, el caso del Monforte de Lemos cree que se define con la palabra «desvergonza», declarando que tan siquiera se puede «subir a bordo». Tildó a Ramón Aguirre de «animal político», atribuyéndole al titular de SEPI esa misma expresión y recordando que en su momento anunció que «en poucos meses viría tranquilo» a Ferrol.
Aunque las centrales sindicales reciben con los brazos abiertos el BAM, subrayan que es «un produto artificial» y que el Gobierno, lejos de «dar solucións, sitúa unha solución parcial no momento electoral máis apropiado para o partido que goberna». Naveiras espetó que «a memoria é curta» y que «non podemos caer nesas trampas».
Consulta
Reiteró que la consulta sobre el dique no es necesaria y que, si algo «aprendimos, é que todo o temos que acabar arrancando a golpe de mobilización». A su entender, este contrato y el de Pemex no se contemplaban antes de su calendario de protestas. Criticó la «papeleta» del alcalde, a su juicio «para facerse mirar», por ser «escudeiro» de unos «irresponsables políticos».
Por último, Ignacio Naveiras observó que Feijoo «non vén a Ferrol antes de ter unha mensaxe de calma» porque «non é ben recibido». El BAM es, para la parte social, un «buque de medio porte» ante el pasado glorioso de las gradas ferrolanas, con una carga de trabajo prácticamente idéntica a la del flotel y muy inferior a la de una fragata. Eso sí, requiere de parámetros de calidad más estrictos ante Defensa.
El naval mantiene la manifestación convocada para este jueves, que partirá a las 10:30 horas del astillero de Esteiro en dirección a la sede de Hacienda, en Telleiras. Sin embargo, su agenda podría verse alterada en caso de que la dirección de Navantia responda a la petición sindical para mantener una «xuntanza urxente» ante el nuevo contrato.
