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El Concello agota la paciencia de O Parrulo, que sugiere trato preferente al Baxi

Julio Martínez y Diego Ríos, en su comparecencia de A Malata (foto: O Parrulo Ferrol)
Julio Martínez y Diego Ríos, en su comparecencia de A Malata (foto: O Parrulo Ferrol)

RAÚL SALGADO | Ferrol | Martes 25 septiembre 2018 | 21:10

Enfado notorio de O Parrulo con el Concello de Ferrol. Su presidente, Julio Martínez, y el entrenador de la primera plantilla, Diego Ríos, han dado este martes un paso al frente y han comparecido en rueda de prensa para mostrar su «importante preocupación» por el trato municipal al club, reivindicando que no haya «discriminaciones».

El máximo dirigente afirma que no se les «trata con la atención» debida y ha recordado viejas demandas, como «megafonía acorde, vestuarios» en los cuales «a veces no hay agua caliente» y un sistema eléctrico que impide que se puedan transmitir en televisión sus partidos. Es el único conjunto de Primera en esta última tesitura.

«Nada de nada», ha dicho, para ver «inviable» que el problema vaya a más. Se confiesa «desilusionado» por contar con «menos horas de entrenamiento» y ha alertado del riesgo de «no poder jugar» ante la instalación del nuevo parqué del pabellón de A Malata.

El entrenador

Diego Ríos ha sido particularmente explícito. Tras citar una larga lista de incidencias vividas en los últimos años, el entrenador lucense ha respondido con claridad al ser preguntado por un hipotético trato preferente del Ayuntamiento al Baxi: «Rotundamente, sí».

Julio Martínez ha detallado que dialogó con Leopoldo Ibáñez, presidente del club de baloncesto, en un acto público. El representante universitario le habría invitado a «hablar», sin que se hayan registrado avances desde entonces. Parece que más bien al contrario.

El preparador de O Parrulo, «muy cabreado», ha exigido «un mínimo de condiciones de trabajo» y que no vayan de «más a menos». Afirma que hay cosas que no «pueden suceder en un equipo profesional», como el hecho de que uno de sus rivales tuviese que acudir al estadio de A Malata para que sus futbolistas se duchasen. Advierte de la «imagen muy mala de ciudad» y equipo.

Entrenamiento el viernes

La gota que colma el vaso tiene como fecha el próximo viernes, víspera de su siguiente partido como locales. 24 horas antes de la cita, no podrán entrenar en su pabellón porque se celebra la fase final de la Copa Galicia de baloncesto femenino. «No digo que no lo tenga que haber, pero tiene que haber alguna alternativa; directamente, no podéis entrenar», ha dicho Ríos.

Finalmente, irán a Neda, donde tendrá que pagar «la instalación un equipo de Primera». El preparador también se ha confesado «cansado» de todo lo que rodea al parqué de su cancha: «No nos importa que se cambie, es uno de los mejores para nuestra disciplina; la instalación es de todos». Eso sí, ha censurado que se pueda acometer la obra «en plena competición».

Alerta de un parón obligado de «dos o tres semanas en plena competición», preguntándose a dónde irían sus espectadores: «¿Fuera de Ferrol? Después todos queremos apoyar a O Parrulo, es una falta de respeto». Sostiene que han tenido «paciencia» en los últimos años. También este verano, con sesiones matinales en Caranza que causaron «lesiones a jugadores».

Relación con el Baxi

Pese a aludir a una «relación exquisita» con integrantes del Baxi y personal del pabellón, Diego Ríos ha considerado que desconoce «si al concejal le gusta más el baloncesto» y ha hablado de «presiones» o «cinco o seis denuncias por cosas mal» hechas en el pabellón por parte del conjunto. «Llega el Universitario y entrena, se les dejó entrenar», ha valorado.

De hecho, el técnico ha matizado que el edil de Deportes habría autorizado esos entrenamientos sin pasar por el trámite habitual de solicitud. A cambio, «no podemos disponer de Esteiro», donde ya no actúa el Baxi, incidiendo en su «escuela de 270 niños, es mucha gente; estamos yendo a FIMO, el firme es absolutamente lamentable».

Incluso apunta a «cuatro partes de Urgencias» por incidentes en los ejercicios de la cantera. Martínez ha coincidido en que no tienen superficie para dar cabida a los jóvenes, pero también «menos horas», y ha desvelado que Ibáñez le resaltó que las «horas que tenían en Esteiro nos las iban a ceder».

Jugar en A Coruña

El presidente de O Parrulo ha confesado que sería «una vergüenza» que tuviesen que jugar en A Coruña por las obras en A Malata. «Tendrá que buscar una solución», ha remachado sobre el Concello, concretando que el recinto ha estado «ocupado por otro equipo que no solicitó la instalación».

Quisieron pagar la reforma de Punta Arnela, según ha declarado. No es viable por ser un lugar público en el que actuaría la parte privada. También ha afeado que acumulen «cinco o seis años solicitando un gimnasio» y que ahora «hay uno que solamente es para un club». Insta a que no «crezcan a costa de otros» algunas entidades, «que tampoco nos perjudiquen».

Ríos ha opinado que no «se valora lo que hizo el club, no nos están ayudando; la ilusión ya la hemos puesto, 2.000 socios». A su entender, «el momento de pelear es ahora», aludiendo a un comentario que recibió por el cual la coyuntura le recordaba a la que sufrió el extinto OAR. Que no llegue la sangre al río.