El profesorado del IES Concepción Arenal de Ferrol ha difundido un comunicado para expresar su apoyo y cariño al alumnado que resultó herido durante las recientes manifestaciones celebradas en A Coruña. Los docentes trasladan su solidaridad a los jóvenes afectados y reivindican su derecho a expresar sus demandas y preocupaciones sobre el futuro.
En el escrito, los profesores recuerdan que entre las responsabilidades de la comunidad educativa está la enseñanza de los valores democráticos, entre los que destacan la libertad de expresión y el derecho de manifestación.
«O noso alumnado, a mocidade, ten dereito a reclamar mellor formación e máis medios na educación; tamén unha perspectiva de traballo digna e de vivenda accesible», señalan en el comunicado.
Los docentes consideran que las movilizaciones juveniles constituyen una forma legítima de expresar el malestar ante unas expectativas de futuro que no terminan de cumplirse. En este sentido, defienden que las protestas, incluso cuando se expresan con gritos, no tienen por qué poner en peligro la convivencia, sino que reflejan la preocupación de los jóvenes por sus condiciones de vida y sus oportunidades.
«Isto non pon en perigo a convivencia; é un xeito de expresar a súa inquedanza por un futuro desexado, que non dá chegado», sostienen.
Rechazo a las actuaciones que provocan heridos
El comunicado pone el foco en las consecuencias físicas de las manifestaciones y en el hecho de que algunos participantes hayan resultado heridos, en determinados casos de gravedad.
El profesorado recuerda especialmente el caso de una alumna del curso pasado que estuvo a punto de perder un ojo tras sufrir una ruptura de la órbita ocular. Una referencia con la que los docentes quieren subrayar su rechazo a cualquier actuación que pueda poner en peligro la integridad física de los jóvenes.
«Rexeitamos actuacións que poñan en perigo a integridade física destes rapaces e rapazas», manifiestan.
Los profesores concluyen su mensaje reivindicando el papel de la juventud como protagonista de la sociedad del futuro y defendiendo su derecho a construir su propio camino sin que se silencien sus reivindicaciones. «Son os nosos fillos, as nosas fillas; son os alicerces da vindeira sociedade. Claman porque se lles permita tomar os seus camiños», expresan.
El comunicado termina con un llamamiento a escuchar las demandas de los jóvenes y una condena explícita de cualquier respuesta violenta: «Non podemos calalos e, sen dúbida, a violencia non é a resposta».

