FERROL360 | Lunes 14 de julio de 2025 | 9:25
El Festival Internacional do Mundo Celta de Ortigueira ha vivido una de sus ediciones más emocionantes y multitudinarias, marcada por momentos que ya forman parte de la historia del evento. A las memorables actuaciones de Milladoiro y Flook el sábado, se sumó en la noche del viernes un concierto histórico protagonizado por la Escola de Gaitas de Ortigueira, que celebró su 50.º aniversario con un espectáculo único.
Un aniversario para la historia
La noche del viernes 11 de julio quedará grabada en la memoria del festival. La Escola de Gaitas de Ortigueira, banda decana del panorama gallego, ofreció un concierto multitudinario y profundamente emotivo, en el que participaron 150 músicos sobre el escenario, dirigidos por los cuatro directores que ha tenido la agrupación a lo largo de sus cinco décadas de vida.
El acto comenzó con las actuales generaciones de la Escola, reunidas en un homenaje que unió pasado, presente y futuro. La dirección inicial corrió a cargo de Xavier Garrote, fundador y primer director (1975-1982), quien interpretó dos de las piezas más representativas de la agrupación: Ledicias da vila ortegán y Foliada de Ortigueira. Garrote fue una figura clave en la creación de la banda y en el impulso del movimiento gaitero moderno.
A continuación, se sucedieron las etapas conocidas como la ‘Xeración César’, con César Muíño (1982-1989); la ‘Xeración Bossa’, con Xavier Pena Bossa (1990-2004); y finalmente la ‘Xeración Rodrigo’, con el actual director, Rodrigo López, que lleva 21 años al frente de la formación. Con él, se interpretaron piezas tan significativas como Muiñeira de Lagares o Polca para Pucho.
Como colofón, se proyectaron imágenes de la exposición conmemorativa 50 anos da Escola de Gaitas de Ortigueira. O valor do noso, abierta durante todo el festival en el edificio del Concello. Además, el reconocido lutier Antón Corral, que construyó las primeras gaitas y zanfonas de la formación y que cumplía ese día 89 años, participó en el homenaje junto al grupo didáctico de pitos, zanfonas y requintas que él mismo impulsó en los orígenes de la Escola.
Sábado de récord con Milladoiro y Flook
La jornada del sábado fue la más concurrida de esta edición. Miles de personas abarrotaron Ortigueira para disfrutar de una noche mágica que tuvo como protagonistas a dos gigantes de la música celta.
Milladoiro, que también celebra este año su 45.º aniversario, ofreció un concierto cargado de simbolismo, repasando algunas de sus piezas más emblemáticas. Su inconfundible estilo, que fusiona la música tradicional gallega con una sonoridad innovadora, conectó con fuerza con un público entregado.
La noche había comenzado con la agrupación bretona Kevrenn Brest Sant Mark, seguida de una aparición sorpresa de los Groove Boys, que animaron al público con versiones de clásicos bailables. Tras Milladoiro, subieron al escenario los gallegos Alana, ganadores del Runas 2024, que confirmaron su excelente evolución artística.
El broche lo puso la banda Flook, que conmemoró su 30.º aniversario con una actuación virtuosa y emocionante. Su mezcla de melodías tradicionales y contemporáneas, y especialmente el inconfundible sonido del whistle de Brian Finnegan, hicieron vibrar al público hasta bien entrada la noche. Finalmente, los bretóns David Pasquet 3 cerraron con energía desbordante una velada difícil de olvidar.
El Desfile das Nacións Celtas broche final el domingo
El festival continuó hasta el domingo con uno de sus actos más esperados: el Desfile das Nacións Celtas, en el que delegaciones de distintos países y regiones con raíces celtas compartirán su música, danzas y cultura. Una celebración del espíritu de unión y diversidad que caracteriza al Festival de Ortigueira desde hace más de 40 años.
Declarado de Interés Turístico Internacional, el Festival Internacional do Mundo Celta de Ortigueira sigue consolidando su posición como uno de los grandes referentes de la música celta a nivel mundial, y como una cita imprescindible para amantes de la cultura y la tradición.
