FERROL360 | Miércoles 9 diciembre 2020 | 20:13
Los vecinos de A Malata están hartos de jugarse del tipo a diario. Si hace algunos días iniciaban una petición en Change.org para que se refuerce la seguridad en la carretera que baja de O Raposeiro, en esta ocasión han entregado un escrito dirigido al alcalde de Ferrol, Ángel Mato, en el que 43 personas que viven en el lugar de Vila dos Piñeiros exponen su problemática.
Recuerdan que el tramo vial es titularidad de la Diputación de A Coruña y que tienen constancia de que el Concello les envió un estudio hecho por la Policía Local con datos concretos de circulación, pero todavía están esperando una respuesta. «Todos os días, ao saír cos nosos vehículos da casa, temos que facer unha moi perigosa e arriscada manobra», explican.
Ahondan en que disponen de un único acceso al vial con escasa —a veces, nula— visibilidad y la incorporación todavía se dificulta más por la velocidad de los coches que circulan de O Raposeiro hasta Os Corrais y también en sentido contrario, subiendo a Canido. Advierten que están un poco «en casa de ninguén» porque los afectados pertenecen a tres barrios distintos.
Santa Mariña, Canido y Serantes, para ser más exactos: «Semella que estamos moi lonxanos e residimos a uns 900 metros da Casa Consistorial». Señalan además que la zona es muy transitada por personas que acuden a las instalaciones deportivas y las zonas de ocio que hay en el entorno. «Toda esta xente tamén se está a xogar a vida», inciden.
¿Qué solicitan?
Convocan a Mato a una reunión en la que poderle trasladar la problemática y sus solicitudes, que pasan porque la Diputación ponga la señaléctica adecuada marcando el límite de velocidad en ambos sentidos, la instalación de bandas rugosas, la creación de pasos de peatones y el pintado de la carretera.
También piden controles continuos de velocidad, arreglar el camino que da acceso a todos los residentes de Vila dos Piñeiros, mejorar su iluminación y, como medida más urgente, derribar la casa abandonada en ruinas que está ubicada en la entrada y que, denuncian, provoca la nula visión en el tránsito de la carretera.

