Un análisis visual de cómo se ha utilizado el color para distinguir símbolos, controles e información a lo largo de diferentes generaciones de máquinas.
El color siempre ha sido un elemento más de las máquinas tragaperras desde el inicio de este juego de azar. El color no solo es un atractivo, sino que se convierte en un elemento organizador del juego creando grupos y conjuntos.
El color es un elemento puramente visual y a pesar de la existencia de la psicología del color, el resultado de las partidas de los slots onlinedepende únicamente del azar, independientemente del color de los elementos de la tragaperras.
Las primeras máquinas: contraste sobre materiales físicos
Las primeras máquinas tragaperras eran juegos mecánicos que hacían girar varios carretes al accionar una palanca. En los primeros modelos no había figuras, sino sectores de colores que era necesario agrupar.
Estos modelos pronto dieron paso, antes de la llegada del siglo XX, a otros más sofisticados y figurativos. Ahora ya no se trataba de juntar colores; había que alinear los diferentes símbolos. En estos primeros años los juegos estaban condicionados por las técnicas de impresión de la época, la pintura y los materiales disponibles.
Frutas, naipes y otros códigos gráficos
Con la llegada del siglo XX aparecen las frutas: cerezas, ciruelas, limones… Se trataba de elementos fácilmente reconocibles por dos factores: su inconfundible silueta y su color asociado (el rojo de las cerezas, el morado de las ciruelas, el amarillo de los limones…).
Además de las frutas, aparecieron otros símbolos como las campanas, las herraduras, las estrellas, los números, etc. Todos estos elementos, al igual que las frutas, eran fácilmente reconocibles y lucían colores de alto contraste para hacerse notar y diferenciar unos símbolos de otros.
Carcasas, instrucciones y controles
Los elementos de una máquina tragaperras siempre han necesitado diferenciarse unos de otros para no generar confusión en el usuario y el uso del color es una manera muy cómoda y efectiva de refrendar esa diferenciación de elementos. Con la evolución de las tragaperras, aparecen nuevos elementos que hacen más difícil la diferenciación. Es necesario, entonces, crear una jerarquía clara para evitar la confusión de los usuarios.
Las tragaperras no pueden depender únicamente del color para diferenciar elementos, paneles, botones, controles, etc. Al uso del color se le añaden otros elementos que ayuden a distinguir las diferentes partes de la máquina: etiquetas legibles (texto), formas y ubicación.
De la iluminación eléctrica a las pantallas de vídeo
Las slots electromecánicas ampliaron su abanico de posibilidades cromáticas con la aparición de paneles retroiluminados y de lámparas. El color deja de estar impreso y pasa a ser un elemento flexible: se enciende y se apaga para comunicar información al usuario.
La llegada de la pantalla de vídeo supuso una revolución en el aspecto del color: paletas de colores más amplias, degradados, animaciones, fondos cambiantes… las posibilidades de los gráficos digitales suponen una ruptura total con lo anterior.
El color pasa a inundarlo todo y los juegos de las tragaperras aprovechan la oportunidad de crear imágenes coloridas para componer imágenes que refuercen las temáticas de juego, pero en ningún caso el uso del color influye en el desarrollo de las partidas ni altera las reglas o las probabilidades. El color se limita a presentar información, estructurar la máquina y representar el mundo visual del juego.
