FERROL360 | Viernes 11 diciembre 2020 | 19:29
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha estado este viernes en la ciudad naval para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente de la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao, Indalecio Seijo. Junto a él han estado en el acto la subdelegada del Gobierno en A Coruña, Pilar López-Rioboo, y el alcalde Ángel Mato, entre otras personalidades.
Todos ellos han querido tener palabras de agradecimiento y aplausos para el presidente saliente, José Manuel Vilariño, al que también se dirigió Seijo: «Se va después de siete años tras haber abierto la terminal de contenedores, haber iniciado las obras del tren al puerto exterior y haber añadido a esta institución el viejo edificio de Aduanas, entre otros hitos. Gracias, Pepe, en nombre de todos. Recojo tu legado con orgullo».
El nuevo presidente comenzó su discurso haciendo memoria, recordando los primeros pasos del ente portuario en 1910: «110 años después de aquel decreto, el presidente de la Xunta de Galicia ha confiado el rumbo de esta institución en mí». Reconociendo que el puerto es uno de los principales motores de la ciudad, avanzó que trabajará «para concluir el acceso ferroviario a Caneliñas, favorecer la ampliación de la terminal de contenedores».
También se comprometió a trabajar para completar la reordenación de usos portuarios, profundizar en la política de diversificación de tráficos, renovar la fachada marítima, visibilizar la trascendencia de la actividad portuaria en el desarrollo del Ferrol del futuro y por el futuro de A Mariña en tan crítico momento». Asimismo, asume otros retos como impulsar las relaciones entre Armada, Navantia, Universidad y Concello.
Haciendo hincapié en que en sus 38 años de vida laboral «siempre me ha guiado una máxima, que es un gran respeto al gasto público», finalizó Seijo su discurso con su deseo de mejorar Ferrol porque «Ferrol es el Puerto y el Puerto es Ferrol» y echando la vista atrás para recordar, en los años 70, que «no hubo un rincón en el muelle donde yo no echase el sedal, donde no hiciese cabañas entre los troncos, donde no curiosease entre los montones de chatarra descargada (…). Dijo un poeta alemán que la patria de un hombre es su infancia. Así pues, presidente, gracias por devolverme a mi patria».
