La posibilidad de que la automovilística china SAIC, propietaria de la marca MG, instale una planta de producción en Ferrol ha despertado expectación en la comarca, aunque por el momento la reacción institucional y empresarial está marcada por la prudencia.
La información, adelantada por el medio especializado La Tribuna de la Automoción, apunta a que la compañía estaría estudiando levantar una factoría con capacidad para producir hasta 120.000 vehículos al año. Distintos medios del grupo Prensa Ibérica sitúan además al puerto exterior de Ferrol como uno de los emplazamientos que la firma china estaría valorando para su desembarco industrial en España.
La noticia llega en un momento especialmente relevante para el desarrollo industrial de la ciudad naval. Apenas unas horas antes, la Xunta de Galicia aprobaba el inicio de la tramitación administrativa para desarrollar la futura plataforma logística empresarial y portuaria de Mandiá, un proyecto considerado estratégico para ampliar el suelo industrial vinculado al puerto exterior.
El Consello de la Xunta dio luz verde este lunes al proceso para redactar el Plan estructurante de ordenación del suelo empresarial de Mandiá, un movimiento que podría reforzar las posibilidades de Ferrol como enclave logístico e industrial de referencia en el noroeste peninsular.
La posible operación también coincide con el reciente viaje institucional del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a China, donde mantuvo encuentros vinculados a oportunidades de inversión y cooperación empresarial.
Pese al impacto que ha generado la información, desde la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao han evitado realizar declaraciones sobre una hipotética negociación con SAIC. El Concello de Ferrol tampoco se ha pronunciado oficialmente y, tanto organizaciones empresariales como sindicatos de la comarca, aseguran no tener constancia directa de la iniciativa.
Aun así, el simple hecho de que el nombre de Ferrol aparezca vinculado a un proyecto industrial de esta magnitud ha reactivado el debate sobre el potencial del puerto exterior y la necesidad de generar nuevo tejido productivo en la comarca.
La eventual llegada de una planta de MG supondría un importante impulso económico y laboral para la zona, especialmente en un contexto marcado por la búsqueda de nuevas oportunidades industriales vinculadas a la transición energética, la logística y la automoción. Sin embargo, por ahora, en Ferrol predomina la cautela ante una operación de la que todavía no existen confirmaciones oficiales.