MARTA CORRAL | Ferrol | Jueves 21 agosto 2014 | 8:40
Conjugando lo sacrificado de un deporte como el rugby y la importancia de hacer equipo, conscientes de que no sólo importa el físico y tampoco conviene descuidar la parte espiritual, los jugadores del Club Rugby Ferrol emprenderán este sábado su particular peregrinación a Santiago de Compostela.
120 kilómetros -12 corriendo y 108 en bicicleta-, unos 9.600 pases de balón y una altitud máxima de 447 metros en tan sólo 14 horas. Este es el reto al que se enfrentarán una veintena de rugbiers con un doble objetivo: prepararse físicamente para la nueva temporada y convivir «sufriendo juntos» durante la etapa.
La concejala de Deportes, Susana Martínez Galdós, el presidente del club, Cristóbal Dobarro Gómez y otros integrantes del equipo, presentaban este miércoles la peregrinación en el concello de Ferrol.
La edila aprovechó la ocasión para felicitar al equipo por su «magnífica temporada» -han ascendido a 1ª categoría gallega logrando el récord de puntos y partidos ganados, quedando además subcampeones de la Copa Xunta-, felicitarles por la iniciativa y desearles una «buena jornada y muchísima suerte».
Por su parte, Dobarro explicaba que la idea de correr hasta Santiago surgió primeramente como «colofón a la temporada pasada», una «consecuencia de ese esfuerzo colectivo» por la que «hicieron esa promesa», pero también, «humildemente» para promocionar desde el Club la ruta inglesa a Compostela.
El presidente de la entidad recordó que uno de los pilares del rugby es el «esfuerzo colectivo», por lo que su particular Xacobeo cumplirá con esa doble aspiración de prepararse para la pretemporada y «afianzar las relaciones personales y afectivas».
Sólo un rugbier puede hacerlo
El coordinador de la actividad, Manuel Álvarez-Cienfuegos, desmenuzó la carrera que partirá a las 6:00 horas del muelle de Curuxeiras, kilómetro cero del Camino Inglés, y llegará a las 20:00 horas al Obradoiro parando una única hora en el albergue de Bruma.
La veintena de jugadores partirá en parejas, comenzando una de ellas a pie -corriendo y siempre pasándose el balón- y el resto en bicicleta. Así, mientras que el dúo que va en carrera completará 1 kilómetro, los ciclistas esperarán para darles el relevo distribuidos en cada punto kilométrico.
De esta manera, después de realizar un kilómetro corriendo, las parejas pedalearán 9 kilómetros hasta dar el relevo y así sucesivamente. Un engranaje milimetrado que les llevará a recorrer esos 120 kilómetros que unen Ferrol con Santiago a una velocidad media de carrera de 8 kilómetros la hora, unos 7,5 minutos el kilómetro.
