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El transporte entre Ferrol y A Coruña enfrenta a la Xunta y al PSdeG

El servicio de autobús entre Ferrol y A Coruña volvió este miércoles al debate del Parlamento de Galicia, con posiciones enfrentadas entre el PSdeG y la Xunta sobre la capacidad de la conexión, las frecuencias y las incidencias que sufren los usuarios. Mientras los socialistas reclamaron medidas inmediatas para garantizar un transporte público digno, el Gobierno gallego defendió la oferta disponible y los refuerzos activados en las horas de mayor demanda.

El diputado socialista Aitor Bouza denunció que hay viajeros que se quedan en las paradas porque los autobuses llegan completos y deben esperar al siguiente servicio. También cuestionó si se está cumpliendo la normativa cuando algunos usuarios viajan de pie y reclamó información sobre las sanciones impuestas a la empresa concesionaria por posibles incumplimientos del contrato.

«É inexplicable que no ano 2026 o servizo de transporte por estrada sexa peor que hai 50 anos», afirmó Bouza durante su intervención parlamentaria. El diputado pidió a la Xunta que escuche a las personas afectadas y preguntó qué medidas adoptará para garantizar las frecuencias y las plazas necesarias.

La Xunta defiende 60 servicios diarios y 4.000 plazas

Por su parte, la directora xeral de Mobilidade, Judit Fontela, defendió la oferta de transporte público por carretera entre Ferrol y A Coruña. Según los datos trasladados por la Xunta, la conexión dispone en días laborables de 60 servicios diarios, 30 en cada sentido, con un total de 4.000 plazas.

El Gobierno gallego sostiene que concentra buena parte de los servicios en las franjas de mayor demanda, coincidiendo con los horarios de entrada y salida de los centros de trabajo y educativos. También señala que utiliza vehículos de gran capacidad y activa refuerzos para atender los momentos de mayor afluencia.

No obstante, Fontela reconoció que, como sucede en otros sistemas de transporte público, no siempre es posible ofrecer plaza a todas las personas en una salida concreta, incluso cuando se prestan los servicios previstos y se incorporan refuerzos.

La directora xeral atribuyó parte de la presión sobre el autobús a la falta de alternativas ferroviarias para la comarca y volvió a reclamar al Gobierno central atención a las necesidades de conexión por tren de Ferrol.

El PSdeG cuestiona las incidencias y los controles

Bouza aseguró que los problemas afectan también a localidades intermedias y puso como ejemplo la parada de Pontedeume a primera hora de la mañana, donde, según indicó, no hay refuerzos suficientes. El diputado afirmó que algunos estudiantes tienen que llamar a sus familias para que los lleven a los centros educativos o a la universidad y sostuvo que las incidencias se repiten durante la semana.

El representante socialista preguntó además cuántas sanciones se han impuesto a la concesionaria por incumplir las condiciones del contrato y reclamó aclaraciones sobre las actuaciones de inspección. También cuestionó que la Xunta hable de 700 refuerzos para cubrir los horarios en los que no hay plazas disponibles.

La Xunta, por su parte, aseguró que supervisa el cumplimiento de los contratos del transporte público por carretera mediante inspecciones y campañas anuales de evaluación, con el objetivo de garantizar la calidad del servicio.

Cruce de reproches por la falta de tren

El debate también estuvo marcado por las críticas del PSdeG al alcalde de Ferrol por no participar en las concentraciones en defensa de un transporte digno. Bouza reprochó al regidor que reclame mejoras ferroviarias, pero no exija con la misma intensidad soluciones a la Xunta para el servicio de autobús.

La Xunta, por su parte, vinculó la presión sobre la conexión por carretera a la ausencia de alternativas ferroviarias y lamentó la falta de respuesta del Gobierno central a las demandas de movilidad de Ferrol y su área.