El sindicato CIG-Servizos ha anunciado una nueva fase de movilizaciones en el comercio gallego para reclamar mejores condiciones laborales, salarios dignos y medidas que frenen la precariedad que, aseguran, se ha instalado en el sector. La campaña incluirá concentraciones este viernes 17 de julio y el 7 de agosto en las siete comarcas gallegas, además de dos huelgas de 24 horas previstas para los días 26 de julio y 15 de agosto.
En Ferrol, la concentración del 17 de julio tendrá lugar a las 12:00 horas frente al Alcampo del polígono de A Gándara.
La organización sindical da continuidad así a la campaña iniciada el pasado mes de marzo, cuando ya se celebraron varias concentraciones y una jornada de huelga en el sector.
Desde la CIG sostienen que el comercio atraviesa una profunda transformación derivada, entre otros factores, del crecimiento del comercio electrónico, un cambio que, denuncian, está repercutiendo negativamente en las condiciones de trabajo. «O comercio está a sufrir grandes cambios estruturais debido ao aumento do comercio electrónico, que teñen como consecuencia unha precarización constante das condicións de traballo no noso país», señalan desde la central sindical.
Denuncian exceso de carga de trabajo y falta de conciliación
El sindicato asegura que se trata de un sector altamente feminizado, con un elevado porcentaje de contratos a tiempo parcial y dificultades para conciliar la vida laboral y familiar. También critican la proliferación de jornadas partidas y el trabajo en domingos y festivos autorizados por la Xunta.
«Os festivos e domingos que a Xunta permite abrir fanse de xeito obrigatorio e sen ningún tipo de compensación a cambio, mesmo incumprindo o descanso diario e semanal regulado por lei», afirman.
La organización denuncia además una reducción continuada de las plantillas, la falta de sustituciones durante bajas, vacaciones o permisos y un incremento de la presión sobre los trabajadores. Según la CIG, esta situación está provocando un aumento de las bajas laborales relacionadas con problemas músculo-esqueléticos, así como con el estrés y la ansiedad.
Salarios «de subsistencia»
Otro de los principales ejes de la protesta son los salarios, que consideran insuficientes. «Os salarios son de subsistencia e apenas superan o SMI en moitos dos convenios do sector», lamentan, al tiempo que censuran unas «retribucións de miseria que non recoñecen nin a responsabilidade, nin a polivalencia, nin a cantidade e calidade do traballo feito, mentres as empresas logran ano tras ano beneficios multimillonarios».
Críticas a la negociación estatal
La CIG también carga contra la patronal estatal y los sindicatos de ámbito nacional por, según sostiene, debilitar la negociación colectiva en Galicia mediante acuerdos negociados en Madrid. Como ejemplo cita el convenio de ARTE, que, según el sindicato, ya está reduciendo derechos y salarios en grandes cadenas del sector textil y del calzado, así como la negociación del Acuerdo Marco de Distribución Alimentaria.
«Abrindo mesas negociadoras en Madrid que só serven para recortar dereitos conquistados tras anos de mobilizacións e folgas», denuncian.
Las principales reivindicaciones
Entre las demandas que la CIG plantea para el comercio gallego figuran:
- Aumento de las plantillas, convirtiendo contratos parciales en jornadas completas y reforzando la contratación para evitar la sobrecarga laboral.
- Mejor conciliación, con horarios estables, respeto al descanso legal y carácter voluntario del trabajo en domingos y festivos.
- Salarios justos, incorporando complementos que reconozcan la responsabilidad, la polivalencia y la disponibilidad.
- La creación de un Acuerdo Marco Gallego de Comercio que proteja la negociación colectiva provincial frente a los convenios estatales.
Desde la organización sindical concluyen que continuarán con las movilizaciones porque, a su juicio, «sen persoal non hai comercio e sen condicións dignas non hai futuro».
