
FERROL360 | Sábado 4 noviembre 2017 | 13:15
A primera hora de la mañana de este sábado zarpaba el «Patiño» rumbo al Índico. El buque de aprovisionamiento de combate ha sido despedido por allegados de su dotación en la Estación Naval de A Graña, pero también por aquellos que han visto la estampa entre castillos.

El capitán de navío Gonzalo Villar, comandante accidental del Grupo de Acción Naval 1 de la Armada, ha presidido el acto previo a la salida del barco. La unidad militar se sumará a la operación Atalanta contra la piratería y no prevé su retorno hasta el arranque de mayo próximo.

Culminarán entonces cinco meses de un despliegue internacional cuyos orígenes se remontan al 2008. Su objetivo, incrementar la seguridad en aguas del Índico con acciones preventivas de vigilancia marítima contra la piratería en el golfo de Adén o el litoral de Somalia.

Al mismo tiempo, ofrece protección a los buques de transporte del Programa Mundial de Alimentos que transitan por la zona. La Armada Española participa de esta misión desde su comienzo y aporta un mínimo de una embarcación en ese entorno. El «Patiño» cuenta con 150 personas a bordo.

Está al mando del capitán de fragata Ricardo Jaime Fernández López y tiene capacidad para acumular en torno a unos 9 millones de litros de combustible. Además, puede almacenar, en unos 2.000 metros cúbicos, tanto munición como diverso material y víveres.

Construido en la actual Navantia Ferrol en los años noventa, su capacidad de desplazamiento es de 17.000 toneladas y la eslora llega a 166 metros. Su manga alcanza los 22 metros y puede adquirir una velocidad de hasta 21,3 nudos. El hangar está habilitado para albergar dos helicópteros pesados o tres ligeros.