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Los trabajadores de Porta Nova Park sienten que la empresa los utiliza como «arma arrojadiza» contra el Concello

REBECA COLLADO | Ferrol | Miércoles 13 abril 2016 | 17:31

Este domingo a las 00:00 horas el trabajador de guardia en Porta Nova Park abandonará su puesto de trabajo y comenzará ahí la huelga indefinida de los cuatro empleados de la empresa. Es la última medida de presión que les queda para intentar cobrar los tres salarios que les adeudan y aclarar su futuro laboral.

Los trabajadores han ofrecido este miércoles una rueda de prensa acompañados por Xesús Anxo López Pintos, secretario comarcal de la CIG, para denunciar que se sienten «como un arma arrojadiza» que la empresa utiliza en contra del Concello y que el gobierno local no se responsabiliza de su situación, a pesar de que se trata de una concesión pública.

Así, han reiterado una vez más que la concesionaria del parking de O Inferniño busca que el Concello le perdone el canon y el impuesto del IBI. Una medida de presión que en opinión de Pintos busca «extorsionar ao Concello coa problemática dos traballadores», una táctica utilizada por las «mafias», ha señalado el secretario comarcal.

Ante esta situación, Pintos ha advertido que el gobierno no se debe doblegar y ha reclamado al Concello que sea «valiente» y dé un paso adelante para recuperar la concesión, sobre todo teniendo en cuenta que «sabe que hai catro familias que non están a cobrar».

Los empleados han querido dejar claro que no piden pasar a formar parte del personal del Concello, sólo quieren seguir trabajando como lo han hecho los últimos 20 años cobrando sus salarios, ya sea con esta empresa o con otra.

Consecuencias de la huelga

En el momento en el que los trabajadores no atiendan las instalaciones se producirán una serie de problemas en el aparcamiento subterráneo. Así, advierten que podrían entrar a robar y que no se podrán aplicar los descuentos a los clientes del Gadis que se encuentra en la plaza.

Además, los usuarios se verán gravemente afectados porque la máquina automática no acepta los nuevos billetes y los empleados eran los que se encargaban en estos casos de cobrar a los clientes. Pintos ha señalado que «pode haber un caos» y se pregunta a qué esperan empresa y Concello, «a que os veciños protesten?».