ALICIA SEOANE | Jueves 14 de agosto de 2025 | 8:52
A sus 31 años, Sergio Roca afronta uno de los retos más importantes de su carrera: abrir su propio restaurante en Ferrol. Néboa, es el nombre del nuevo restaurante situado en la calle María, 89, en pleno corazón de A Magdalena, en una calle llena de terrazas y bullicio, sobre todo en agosto.
Tras más de 15 años trabajando en hostelería —desde que, con 16, empezó en locales de la ciudad como La Taberna del Cantón, Antigua, O Camiño o el Frank—, el chef ferrolano se lanza a un proyecto muy personal, inspirado en sus recuerdos y en su tierra.
Su formación y experiencia hablan por sí mismas. Se tituló con el superior de cocina y pasó por cocinas de prestigio, como la del chef Jordi Cruz en Girona, donde realizó prácticas, o el restaurante Nova de Ourense, en el que trabajó durante cinco años.
Sin embargo, el regreso a casa era una meta clara. «Para mí estar en casa es un sueño. Mis padres son hosteleros, tienen un negocio en Esteiro, el RKR, muy conocido por su tortilla. Ellos y mi mujer me animaron a dar este paso», explica.
Un nombre con historia
Néboa es un guiño a su historia personal. «Mi mujer vivía en Asturias, y siempre que iba a verla pasaba por Mondoñedo y me encontraba con niebla. Decía: ‘Siempre que voy a por ti me cruzo la néboa’. Nos quedó esa historia, y al final decidimos que sería un nombre bonito», relata.
Junto a esa palabra cargada de recuerdos, Néboa es una propuesta de cocina de lembranzas. «Es cocina de recuerdos. Me motiva la cocina de mis abuelos, de mi abuela. Ellos cocinaban muy bien, y quiero recuperar esos platos de siempre, como las caldeiradas de Pantín, los guisos de choco de ría… pero dándoles un giro», explica.
Tapas con raíces y producto gallego
En esta primera etapa, Sergio propone un formato de tapas elaboradas, pensadas para compartir y adaptadas a un consumo diario, con vistas a incorporar en el futuro un menú degustación. «Vamos a trabajar mucho producto de la plaza, todo gallego, y solo ofreceremos vinos de Galicia», asegura.
La carta inicial incluirá platos frescos para el verano, como ensalada de tomate asado con helado, brotes de la huerta y aceite de cebollino; mejillones en escabeche de coco; bonito con crema de acelgas; steak tartare; solomillo con bonito asado; o ahumados como el jamón de pato y salmón.
Un negocio pequeño, un equipo cuidado
Sergio quiere que Néboa sea un negocio de dimensiones reducidas, con un equipo cohesionado y respetado. «Quiero que mis empleados se sientan acogidos, que aporten ideas y que podamos aplicarlas. Y, sobre todo, quiero que la hostelería cambie en el sentido de los horarios: vamos a centrarnos en respetar el tiempo del personal y cuidarlos».
La apertura está prevista para la segunda quincena de agosto, coincidiendo con las fiestas de Ferrol. El objetivo, dice, es sencillo pero ambicioso: «Que sea un negocio que funcione, que la gente disfrute de la comida y que nosotros disfrutemos de hacer nuestro trabajo dando lo mejor».