
FERROL360 | Jueves 22 junio 2017 | 20:05
La suya no es la primera baja entre los pocos veteranos que permanecían en el equipo, pero tiene especial carga simbólica. Como ocurrió hace escasamente unos días con Roberto Baleato, que firmó por el Bergantiños, Pablo Antas se ha despedido este jueves de la familia del Somozas, en el que no continuará «despois de catro anos marabillosos».
«Tocou poñer fin a unha etapa, grazas a todos os que vos cruzastes no camiño durante este tempo», ha dicho el jugador lucense en redes sociales. Habla de As Somozas, «ese pequeno pobo que se foi axigantando ano tras ano», y agradece que quienes se enrolaron en la escuadra verdiblanca pudiesen «gozar deste deporte con tranquilidade», propia de la localidad.
Aporta nombres propios, desde Míchel a Stili, los dos técnicos que compartieron vestuario con él, pasando por directivos, aficionados o compañeros. Para Antas, ha sido un «orgullo ter defendido ese escudo» y haber llevado su brazalete: «Nunca estarei suficientemente agradecido; agardo que levedes de min o mesmo recordo que eu me levo de vós».