
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Sábado 26 septiembre 2015 | 21:00
Besos, ternura, qué derroche de amor (al balón) y qué fruto tan escaso. El dominio más que evidente del Racing sobre el pasto no se ha traducido en un triunfo claro en el derbi ante el Pontevedra, presidido por el buen tiempo y la animación en las gradas, con interesante aportación visitante. 1-0, eso sí, con un brillante Pablo Rey.
Pudo plasmar su superioridad el grupo de Miguel Ángel Tena en la parte central del período inicial, no sería por ocasiones y potencia. Sin embargo, un rival escaso en cuanto a argumentos supo entretener a su contendiente. Pronto el local apostó por el ataque en un duelo con discutida actuación arbitral, despuntando un habilidoso Diego Peláez.
Los navales ofrecieron generosidad y solidaridad al abrigo de individualidades llamadas a mucho más, pero el once del Lérez frenaba a un Iván González indispensable en la alineación. No escatimó en esfuerzos pese a ser objeto de la ira granate, que logró aproximar líneas verdes para provocar sus primeros apuros.

Debilidad en los lanzamientos que pasaría factura a un equipo encargado de asumir riesgos. Pablo Rey, excelso a la carrera y en el disparo, quiso templar el juego y aportar relajación y definición, poco peso para detener a Borjas, armado de pillería. El asedio ante la muralla pontevedresa fue constante en el entorno del minuto 20, frustración ante tanto intento consecutivo.
Marcos Álvarez y Diego Vela no se descolgaban del afán atacante, que derivaba en una defensa despoblada en pos de la labor ofensiva. Por la banda, desde el centro… sin éxito. Mouriño amagaba con hacer despertar a los suyos en el 28, disparo alto en el ecuador del período de arranque que sería el primer peligro por parte del Pontevedra.
El esquema de Luisito quedaba difuminado y Verdú ayudaba a evitar la internada de un buen Nano. Poco cambiarían las cosas en los últimos minutos, con un Racing errante tras el esférico, sin todas sus cartas y un visitante que parecía más ensimismado en retener el empate que en generar ilusión a los suyos.

Hasta que llegó Pablo Rey, que hizo realidad el sueño en el 81 tras una jugada trazada por Diego Peláez. Acción vivida al segundo, nacida para ser gol y aclamada desde la grada. Zarpazo, podría haber sido mucho más intenso, ante un Pontevedra que no asoma desde la zona baja. El Racing, a cambio, se reivindica como primero -temporalmente- y visitará el sábado As Somozas.
FICHA TÉCNICA
Racing de Ferrol: Ian Mackay, Iván González, Nano Macedo, Víctor Vázquez, José Manuel Catalá (Román Golobart en el 63), Borja Domínguez, Diego Vela, Marcos Álvarez (Iván Forte en el 56), Joselu, Pablo Rey y Diego Peláez (Juampa en el 84)
Pontevedra: Edu, Adrián, Bruno (Miki en el 82), Campillo, Capi, Kevin Presa, Jandrín (Anxo en el 75), Álex Fernández, Borjas, Mouriño (Pedro García en el 56) y Verdú
Árbitro: José Alberto Pardeiro (Cantabria), que ha amonestado a los locales Víctor Vázquez e Iván González y a los visitantes Bruno, Campillo, Jandrín y Álex Fernández
Goles: 1-0, Pablo Rey, minuto 81
Incidencias: A Malata, tarde soleada y calurosa -en torno a 25 grados-, 1.500 espectadores (medio centenar procedentes de Pontevedra)