Susana Bioreona | Viernes 18 de octubre de 2024 | 11:07
El final de la vida reproductiva en la mujer, viene marcado por la llegada de la menopausia, tras 12 meses sin regla identificamos este momento de manera clara, pero hasta este momento y desde años antes pueden empezar a presentarse síntomas y signos que indican claramente el fin de la etapa fértil de la mujer.
Con el aumento de esperanza de vida, las mujeres podemos llegar a vivir casi la mitad de nuestra vida en esta etapa. Siendo la franja de edad habitual de 45-55 años, prematura por debajo de los 39 años, precoz de 50-44 años y tardía cuando llega a los 56 años o más.
Recientemente he realizado una investigación sobre los datos de la menopausia en nuestra comarca y se ha encontrado que en nuestra zona la llegada se produce 49 años mayoritariamente entre los 45 y 55 años, siendo la media de edad de llegada 50 años.
Se extrajeron datos interesantes en cuanto a aumento de peso e Índice de Masa Corporal, ya que se produce un aumento de peso de 5 kg de media, oscilando desde bajadas de peso de 5,2 kg a aumentos de hasta 27,8 kg, así que aunque es cierto que con el cambio hormonal (disminuye el gasto calórico (metabolismo basal) hay un grupo de mujeres que incluso bajan de peso y coincide con las que tienen un estilo de vida activo y saludable.
En cuanto a la sintomatología, los trastornos vasomotores, con sudores, sofocos, bochornos… son los más predominantes, y no suelen ir solos, suelen ir acompañados de trastornos del sueño, niebla mental, trastornos de memoria, trastornos genito-urinarios…
Con conocimientos sobre los cambios que se producen en la mujer, medidas preventivas y terapéuticas (si son necesarias), adecuadas a cada mujer, podemos transformar esta etapa en un reto positivo en el que con ciencia, conciencia y consciencia alcancemos nuestros objetivos, considerando esta etapa como un hecho positivo que alcanzamos con madurez y experiencia.
Los cambios hormonales comienzan años antes, ocasionando en muchos casos errores de diagnóstico, identificando como patologías, síntomas y signos propios del cambio hormonal, como ansiedad, aumento de peso, insomnio, disminución de lívido, pérdida de masa muscular, cambio de olor corporal, cambios en la visión, niebla mental, aumentos de niveles de glucosa, colesterol, tensión arterial…
El cese de la menstruación y el fin del ciclo reproductivo es el punto común a todas las mujeres que llegamos a la menopausia, pero los cambios desde años antes de su llegada y las manifestaciones vasomotoras de sofocos, sudoraciones…, aumento de peso, pérdida de masa muscular y /o ósea, caída de cabello, deben ser valoradas de manera individual así como la manera de abordar los cambios de estilo de vida necesarios para que esta sintomatología sea leve, pasajera y no se convierta en factores de riesgo para la salud.
En general el abordaje para conseguir disfrutar de esta etapa incluye un estilo de vida saludable, evitando el consumo de tóxicos como alcohol y café, alimentación adecuada al estado nutricional de la mujer incluyendo alimentos de calidad y evitando ultra procesados, además de conseguir un balance calórico-nutricional adecuado, consumo abundante de agua, ejercicio tanto aeróbico como de fuerza, así como vida activa y un buen equilibrio mental-emocional.
En caso de necesitar tratamientos estos podrán ser en primera elección naturales (fitoterapia, suplementos alimenticios, plantas medicinales, aromaterapia…) ,medicamentos no hormonales (antidepresivos, ansiolíticos…), medicamentos hormonales (valorar siempre beneficio y riesgo), terapia cognitivo-conductual
Si necesitas ayuda en este momento de cambio tan importante en la mujer debes pedir ayuda a tu médico de cabecera, nutricionista, psicólogo, terapeuta… para buscar la mejor estrategia para hacer esta transición más llevadera y conservar la salud para afrontar nuevos e interesantes retos.