RA?L SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Martes 7 enero 2014 | 18:54
Pasan unos minutos de las seis de la tarde. La cola ocupa buena parte de la plaza de Armas. Las im?genes del tradicional arroz con leche suelen estar protagonizadas por mujeres de edad avanzada. Suelen responder a ese perfil. Sin embargo, con una mirada sincera, hay gente de toda clase y condici?n en esa larga fila.
La prensa pregunta a los que van a despachar el producto. Acaban de recibir la autorizaci?n. La fiesta puede comenzar. Un periodista les anima a entrar a la carpa y el ferrolanismo se desata. Tarrinas de arroz con leche para todos. Fr?o, matiza el repartidor a una se?ora.
Mesas dispuestas para que el producto se pueda degustar a cubierto. Sin embargo, el tiempo acompa?a. No hace fr?o, anochece con calma y la lluvia se ha marchado. Fuera, la orquesta Marbella prepara el escenario para el ?ltimo fuego artificial del d?a del patr?n, San Xiao.
Lejos de la mitolog?a que tanto gusta, no hay codazos ni empujones. Todo discurre con normalidad. Es gratuito, gusta. Las luces de los Reyes Magos que posaron esta Navidad ante el Concello vuelven a encenderse. Porque, aunque sea 7 de enero, en Ferrol la Navidad siempre se ha alargado un d?a. De toda la vida.
