
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Domingo 3 abril 2016 | 20:35
Disgusta que el mal tiempo y el afán del rival por ralentizar la contienda detengan el buen juego. El Racing lo vivió en sus carnes este domingo, aunque sean argumentos que suenen a excusa. El buen inicio de los verdes ante el Tudelano, que no exhibió su condición de mejor equipo de la segunda vuelta, quedó empañado por los elementos.
Revolucionó su once antes de esas inclemencias Miguel Ángel Tena. Las molestias privaron a Pablo Rey de competir ante los navarros, propiciando la entrada del canterano Aarón Rey al banquillo. Debutó; destacó. Con el capitán, el delantero andaluz Rubén Díaz también se quedó fuera.
En peores plazas había toreado la afición, que tardó en ocupar sus asientos, pero que se entregó al arropar al cuadro naval. Ejerció Iván Forte como capitán y Kike Márquez bordó el primer tercio del período de estreno. El sanluqueño estuvo un paso por delante desde los segundos de arranque y ya buscó con un saque de esquina perforar meta visitante.

Al sol, Paris detenía a un Héber Pena otra vez veloz, conjugando su rapidez con la animación de Fondo Sur. Recuperó el vigor Víctor Vázquez tras el tibio acercamiento de los de Tudela y Diego Maceira hacía fáciles los apoyos a Kike Márquez. Joselu lucía desenvuelto y a la expectativa en línea de vanguardia.
Delgado abrió el exceso de contundencia de los de Mandiola, que encadenaron acciones con las que el tiempo se detuvo. Fue en perjuicio de bando local, con un eco del técnico anfitrión al alza y unas protestas de la parroquia que se repetirían al descanso y en la reanudación por el proceder arbitral.
El trencilla se comió un penalti sobre Joselu, pero no fue el único reproche. Diego Peláez aspiraba a escapar del control cuando la sala de máquinas desprendía más calor. Forte cumplió con la solidez que habitualmente atesora y encontró solidaridad en sus compañeros de engranaje.

El caracoleo y virtuosismo de Peláez, por momentos notable, no bastó. El preparador articuló a su alrededor el primer cambio, ya iniciado el segundo período. Entró Diego Vela para hacer despertar una vocación ofensiva que no estaba realmente aletargada, pero que no pasaba por sus mejores momentos.
Inmerso en un ascensor de idas y venidas sin mayor peligro, el encuentro acabó decantándose por el mono de trabajo. Lo vistió con criterio Nano Macedo al solventar los peligros que acarreaba el riesgo, bien meditado en todo caso. Incursiones menos brillantes desde un juego regido por el criterio.
Cuando tuvo que emplearse, el sol salía sobre Ian Mackay; cuando había posibilidad de marcar, arreciaba el temporal y los balones eran demasiado ajustados. Descalabros defensivos a modo de Guadiana no inquietaron más que la sucesión de desgracias de la que quiso sacar partido, sin éxito excesivo, el Tudelano.

Mandiola pisó el acelerador con rapidez inusitada: se cargó con dos tarjetas en los doce primeros minutos; al siguiente, retiró a su estandarte atacante, Álex Sánchez. Una acción meridianamente defensiva que no surtió efecto. Con energía mental al rescate, poner contra las cuerdas al rival no hizo subir goles al electrónico.
El Tudelano no aprovechó para asustar al obtener el esférico, especuló con el asedio y frenó sin réplica el pase corto del Racing. Un tapete reconvertido en piscina empapó el cerebro ferrolano e impidió el resugir tras la imprecisión. El agua tapó al fuego del líder desde los costados; por suerte, el descontrol se quedó en anécdota.
FICHA TÉCNICA
Racing: Ian Mackay, Iván González, Diego Maceira, Víctor Vázquez, Nano Macedo, Iván Forte, Héber Pena (Aarón Rey en el 76), Borja Domínguez, Joselu, Diego Peláez (Diego Vela en el 57) y Kike Márquez
Tudelano: Pagola, Delgado, Paris, Lalaguna, Jonathan, Lázaro, Valero, Chema Mato (Azpilicueta en el 86), Álex Sánchez (Samanes en el 13 y Arkaitz en el 73), Víctor Bravo e Ibai Ardanaz
Árbitro: Pedro Eugenio Muñoz Piedra (Comunidad de Madrid), que ha amonestado a los locales Víctor Vázquez e Iván González y a los visitantes Víctor Bravo, Chema Mato, Paris y Jonathan; también enseñó amarilla al técnico navarro
Incidencias: A Malata, 2.000 espectadores