RINGO’S 98 es la nueva propuesta de restauración del chef de Fame Kanalla, Diego Fernández y su socio Fernando Mascaró. Tras un mes de apertura en el Cantón, la propuesta avanza a todo motor. Los dos hosteleros Diego y Fernando, vuelven a ponerse al frente de un nuevo reto después de decidir cerrar su anterior aventura: La Deskarada.
Esta vez reinician con una idea muy definida: crear un restaurante dinámico, desenfadado y diferente, pero alejándose del concepto de comida rápida. «Es un restaurante de cocina urbana, de cocina de calle, pero no es fast food», explica Diego.
Porque detrás de una hamburguesa, aseguran, hay mucho más trabajo del que puede parecer cuando llegas a la mesa. «Una hamburguesa puede no tardar mucho en hacerse, pero hay mucha preparación detrás», apunta. El nombre tampoco es casual. Aunque inevitablemente remite a Ringo Starr y a The Beatles, la historia está mucho más cerca de casa.

Ringo es, en realidad, el nombre del perro de uno de los impulsores del proyecto. Pero también existe una pasión compartida por el universo de los Beatles y por este nombre desde hace muchos años. «Tengo un perro que se llama Ringo. Soy amante de los Beatles y desde el primer día siempre quise montar un Ringo Street», cuenta Diego.
La idea terminó tomando forma con RINGO´S 98, una marca que pretende transmitir desde el propio nombre el espíritu del establecimiento, y el año en el que ambos socios se conocieron.
Motor, rock and roll y estética industrial
El nuevo restaurante del Cantón apuesta por una estética muy marcada. Motor, rock and roll y ambiente urbano se mezclan en la decoración, con referencias a talleres y gasolineras de otra época. Hay un surtidor de gasolina, un carro de mecánico, elementos industriales y diferentes detalles que buscan construir una experiencia que vaya más allá de la comida, «la estética del local habla por si misma», explican sus responsables.
La decoración, con una importante presencia de tonos rojos y naranjas y una barra convertida en uno de los elementos centrales del espacio, acompaña a una propuesta gastronómica que pretende mantener ese mismo carácter. La definición que mejor encaja con RINGO´S 98, reconocen, no resulta sencilla. Finalmente encuentran una fórmula: «cocina urbana, callejera con toques de otras cocinas internacionales».
Y en ese universo también tienen cabida las carreras y el mundo del motor, una de las señas de identidad que marcará el ambiente del local.

Una carta para viajar por el mundo sin salir del Cantón
La carta de RINGO´S 98 parte de la cocina callejera internacional, con guiños a diferentes gastronomías. Hay influencias asiáticas, mexicanas, estadounidenses e italianas. Entre las propuestas figuran un salteado de udon con entrecot y verduras, nachos, una quesadilla y un peculiar hot dog de rape al estilo Veracruz.
La cocina americana aparece en las patatas y las salsas, mientras que las croquetas de manchís se presentan como una de las propuestas de la casa. También hay espacio para las costillas, cocinadas a baja temperatura y terminadas con una salsa barbacoa casera elaborada por el propio equipo. «Jugamos un poco a todo, pero partiendo de que es un tipo de cocina callejera», explican.
Y hay una condición fundamental: buena parte de la carta está pensada para comer con las manos. «Prácticamente todo lo que vas a comer es con las manos», señalan.
La puesta en escena forma parte también de la propuesta. Las hamburguesas llegan en cajas metálicas, las patatas y las croquetas se presentan en pequeñas cestas y las costillas descansan sobre tablas de madera. «Lo que menos usamos son platos», bromean.
Mucho más que hamburguesas
Aunque las hamburguesas tienen un papel destacado, sus responsables insisten en que reducir Ringo’s 98 a una hamburguesería sería quedarse muy corto. La intención es crear una propuesta de cocina urbana en la que convivan diferentes formatos, productos y técnicas, siempre con una preparación propia detrás.
La diferencia está precisamente en el concepto: rapidez en el servicio, sí; pero no una cocina basada exclusivamente en productos rápidos.

Un nuevo proyecto en Ferrolterra
Ringo’s 98 tampoco será el último capítulo. Sus responsables trabajan ya en un nuevo proyecto gastronómico en Ferrolterra, aunque todavía prefieren mantener los detalles en secreto. Será, eso sí, algo completamente diferente a RINGO´S 98.
«Lo que viene a continuación va a ser muy diferente», avanzan.
Mientras tanto, el reto inmediato está en el Cantón: conseguir que RINGO´S 98 encuentre su público y que la combinación de cocina urbana, sabores internacionales, motor y rock and roll se haga un hueco en el mapa gastronómico de Ferrol.
Porque, en el fondo, la filosofía de sus creadores se resume en algo bastante sencillo: hacer aquello que les apasiona y hacerlo lo mejor posible. Y ahora le toca al público decidir si la fórmula funciona.
