El cementerio parroquial de Serantes, en Ferrol, vuelve a convertirse en un lugar clave para la memoria democrática. La Deputación da Coruña y la Universidade de Santiago de Compostela (USC) han iniciado este martes los trabajos arqueológicos destinados a localizar y delimitar una de las fosas vinculadas a la represión franquista, una intervención que podría abrir la puerta a la recuperación e identificación de los restos de algunas de las víctimas.
Las primeras catas, que se prolongarán hasta el 11 de septiembre, forman parte de un proyecto científico que combina historia, arqueología y antropología forense y que se apoya en años de investigación documental sobre lo ocurrido en este espacio tras el golpe de Estado de 1936.
El presidente da Deputación da Coruña, Valentín González Formoso, visitó el inicio de los trabajos junto a la deputada de Dereitos Civís, Sol Agra; el catedrático de Historia Contemporánea da USC e investigador principal de Histagra, Lourenzo Fernández Prieto; y la investigadora Lucía Santiago Sanmiguel, responsable del estudio histórico sobre la fosa de Serantes.
«Hoxe damos un paso importante para recuperar a memoria e a dignidade das vítimas da represión franquista», afirmó Formoso, quien subrayó que el objetivo es «investigar con rigor científico o sucedido en Serantes, localizar e delimitar as fosas, escavar e, cando sexa posible, recuperar e identificar os restos das persoas asasinadas e represaliadas».
Al menos 197 personas enterradas entre 1936 y 1942
El dato que sostiene la intervención procede del trabajo previo desarrollado por el grupo Histagra de la USC. La investigación ha documentado que al menos 197 personas fueron enterradas entre 1936 y 1942 en las diferentes fosas del cementerio de Serantes, la mayoría durante los meses posteriores al golpe militar de julio de 1936.
Por la dimensión de los enterramientos, Serantes constituye uno de los principales espacios de Galicia vinculados a la represión franquista.
«Detrás desa cifra hai 197 vidas, 197 historias e centos de familiares que teñen dereito a coñecer o que aconteceu», resumió Formoso durante la visita.
El presidente provincial recordó además que este año se cumplen noventa años del golpe de Estado de 1936 y defendió el papel que deben desempeñar las instituciones democráticas.
«Non podemos cambiar o ocorrido, pero si temos a responsabilidade de contribuír a coñecer os feitos, preservar a memoria das vítimas e ofrecer respostas ás súas familias», señaló.
La dimensión de la represión en la comarca queda reflejada también en otro dato aportado durante la presentación: las investigaciones realizadas en Ferrolterra, Eume y Ortegal contabilizan 904 víctimas, cuyos nombres figuran en el monumento situado en Canido.
Un trabajo que une historia, arqueología y ciencia forense
La intervención comienza con una fase de catas arqueológicas que permitirá determinar con mayor precisión la ubicación de la fosa, su estado de conservación y las posibilidades reales de recuperar los restos.
Los resultados de esta primera fase condicionarán los siguientes pasos de la investigación.
El estudio arqueológico está coordinado por José Carlos Sánchez Pardo, del grupo AEVUM da USC, mientras que los trabajos sobre el terreno corren a cargo de Tempos Arqueólogos.
Si aparecen restos óseos, entrará en juego un equipo de antropología forense coordinado por Edgard Camarós, que analizará aspectos como la existencia de posibles signos de violencia compatibles con los hechos investigados y trabajará en una futura identificación.
La coordinación científica del proyecto recae en Lourenzo Fernández Prieto y Antonio Míguez Macho, investigadores de Histagra.
«Todo isto ten que ver con honrar a todas esas persoas que foron asasinadas», señaló Fernández Prieto, quien agradeció la colaboración de asociaciones y familias que han mantenido viva la memoria de Serantes durante décadas.
Las familias, pieza clave para identificar a las víctimas
El trabajo que ahora comienza no parte de cero. La investigación histórica desarrollada por Lucía Santiago ha contado con la colaboración de la Asociación Cultural Memoria Histórica Democrática de Ferrol y de numerosas familias que han conservado durante años fotografías, documentos y testimonios cuando apenas existían respuestas institucionales.
De hecho, las primeras intervenciones parciales en Serantes se remontan a la década de los sesenta y fueron impulsadas por los propios familiares.
Ahora, el equipo investigador hace un llamamiento a quienes tengan familiares represaliados o información sobre los enterramientos de Serantes para que aporten datos que puedan completar la investigación.
Ese apoyo será también determinante si aparecen restos susceptibles de identificación, ya que será necesario contar con muestras de ADN de familiares para realizar los correspondientes cotejos genéticos.
Un proyecto que continuará en Carral y Santiago
La actuación de Serantes forma parte de un proyecto más amplio impulsado conjuntamente por la Deputación da Coruña y la USC, que incluye también intervenciones en Beira (Carral) y Boisaca (Santiago de Compostela).
El convenio cuenta con una financiación de 150.000 euros, aportados por el Ministerio de Política Territorial e Memoria Democrática, y reúne a especialistas en historia contemporánea, arqueología y antropología forense.
Los trabajos desarrollados en el cementerio de Beira concluyeron el pasado julio con la localización de cuatro cuerpos y la exhumación de dos de ellos, mientras que la intervención prevista en Boisaca será la siguiente fase del proyecto.

