FERROL360 | Jueves 26 de febrero de 2026 | 9:58
El puerto de Ferrol será escenario este jueves de un amplio simulacro de emergencia y protección que incluirá la recreación de un ataque con artefactos explosivos y un vertido contaminante en la zona portuaria. El ejercicio, organizado por la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, se desarrollará entre las 11.00 y las 14.00 horas y afectará tanto a la actividad portuaria como a la circulación en el entorno de Curuxeiras.
Durante ese intervalo permanecerán cerradas al tráfico la carretera Baja y el Paseo de la Marina, por lo que se recomienda a los conductores planificar rutas alternativas. Como desvío, se habilitará la carretera Alta para los vehículos procedentes de la calle Breogán y la Cuesta de Mella.
El ejercicio simulará un incremento del nivel de protección tras la sospecha de una amenaza de ataque al puerto. En el escenario previsto, se localizarán varios artefactos explosivos en distintos puntos del recinto portuario y en un buque atracado en el muelle del Cerramiento Norte. Además, se recreará un vertido de un producto contaminante en las inmediaciones del barco, lo que obligará a activar también los protocolos de lucha contra la contaminación marítima.
La simulación implicará la evacuación de determinadas zonas y edificios, incluidos inmuebles administrativos como la sede de la Autoridad Portuaria, así como la aplicación de los planes de coordinación entre los distintos organismos implicados.
En el operativo participarán efectivos del propio puerto y su policía portuaria, así como Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, bomberos, 112, Capitanía Marítima, remolcadores, amarradores, Intecmar y la Armada, entre otros servicios.
El simulacro también afectará al funcionamiento habitual de los accesos al puerto exterior y al muelle Fernández Lareda. Desde la Autoridad Portuaria señalan que estas actuaciones forman parte de los protocolos periódicos para comprobar la eficacia de los planes de seguridad y protección del recinto portuario y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles incidentes reales.