FERROL360 | Martes 3 de febrero de 2026 | 9:56
La huelga indefinida del transporte de viajeros por carretera en la provincia de A Coruña ha quedado suspendida de forma temporal tras alcanzarse un preacuerdo entre la patronal y los sindicatos CCOO y UGT, mientras que la CIG ha rechazado firmar el pacto y mantiene su oposición a los términos negociados. La decisión definitiva quedará ahora en manos de las asambleas de trabajadores, que deberán votar el contenido del acuerdo en los próximos días.
El paro, previsto inicialmente para este lunes y posteriormente aplazado al martes, se frenó tras una intensa jornada de negociación celebrada en el Consello Galego de Relacións Laborais, que concluyó alrededor de las 18.00 horas. El acercamiento de posturas permitió desconvocar, por el momento, una huelga que amenazaba con paralizar de nuevo el transporte interurbano, así como servicios urbanos como los de Ferrol y Santiago, afectados por el mismo convenio.
Subidas salariales y mejoras laborales
Según informaron CCOO y UGT, el preacuerdo contempla una subida salarial del 3,4% para 2025 y otro incremento del 3,4% en 2026, este último revisable conforme al IPC, cuyo impacto se reflejaría en las nóminas de 2027. Además, se incluye una reducción de la jornada anual hasta las 1.800 horas, junto con un día más de asuntos propios.
El texto incorpora también un plus de absentismo de 1.000 euros brutos anuales, condicionado a que la tasa de absentismo no supere el 6%, así como la adaptación de las condiciones laborales a la ley de desconexión digital. En materia de compensaciones, se establecen pluses de 35 euros por trabajar en festivos, que aumentan a 65 euros los días 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 de enero.
Otras medidas recogidas son un plus del 60% del salario base diario para los servicios discrecionales que superen las 12 horas, 17 días de permiso por lactancia, la comunicación de turnos con 12 días de antelación y una regulación específica para el personal acompañante, especialmente en el transporte escolar.
Desde UGT, además, se ha advertido de que la firma definitiva del convenio estará condicionada al archivo de los expedientes sancionadores abiertos a trabajadores por ejercer su derecho a huelga durante el conflicto.
Rechazo frontal de la CIG
Por su parte, la CIG, sindicato con una representación cercana al 47% en el sector, ha rechazado el preacuerdo al considerar que las medidas pactadas son «insuficientes» y no garantizan un convenio digno. En un comunicado, la central denuncia la ausencia de avances en «dereitos de conciliación e acceso á xubilación parcial», así como la inclusión de «elementos regresivos», como la modificación de la banda horaria o el propio plus de absentismo.
La CIG sostiene que el acuerdo no permite recuperar el poder adquisitivo perdido tras años de convenio caducado y alerta de que, pese a la reducción pactada, la jornada anual seguirá siendo una de las más elevadas del sector do transporte. También critica que el plus de jornada continuada pueda suponer, en la práctica, la eliminación del cobro de dietas para parte del personal, trasladando el coste de la mejora salarial a los propios trabajadores.
«Con estas medidas tan escasas, a CIG non pode asinar o preacordo» subraya la central, que no descarta futuras acciones.
A la espera de las asambleas
El conflicto, que se arrastra desde hace cuatro años de convenio caducado, ha provocado diez jornadas de huelga entre diciembre y enero, además de protestas y manifestaciones en Santiago. La suspensión del paro supone un alivio temporal para miles de usuarios, pero el desenlace final dependerá de la decisión de la plantilla, que deberá pronunciarse en las asambleas sobre si ratifica el acuerdo o reactiva las movilizaciones.
Hasta entonces, el servicio de transporte de viajeros en la provincia de A Coruña recupera la normalidad, con la negociación aún abierta y el conflicto laboral pendiente de resolución definitiva.