
RAÚL SALGADO | Ferrol | Sábado 26 junio 2021 | 00:00
Una tienda efímera que se desvanecerá con el adiós al estío y cuya esencia se pensó en Ferrol. Raúl Lomba, emprendedor de la firma local Waves, quiso seguir dando pasos al frente y aspiraba a que este verano pudiese «hacer algo diferente a los anteriores». Más que un establecimiento, ha surgido un «espacio de unión de gente con ilusión».
Eligió Sanxenxo, para algunos la Marbella veraniega del norte. Su indudable gancho entre turistas de diferentes procedencias y con alto poder adquisitivo llevaron al también fotógrafo e ingeniero en ciernes a lograr la confluencia de soñadores a los que la covid-19 puso «en jaque». Trazó una «iniciativa para ayudar y dar una oportunidad».
«Vi una oportunidad de darme a conocer a un público diferente, en verano se lleva de turistas de bastante calidad», cuenta sobre una Manannán Pop Up Store que abre este próximo lunes. Hay cuota comarcal, ya que se suben al barco Crest Surfboards, Hypescraper o la peluquería Bohème de Neda. Como objetivo, que se «convierta en un espacio atractivo».

Lomba pretende que Manannán «no sea monótono» y no «se centre en un sector». De este modo, se pensó en que varíe la presencia de proyectos, que no «sea siempre la misma» y vayan «rotando». Algunas empresas estarán una semana o 15 días y así «la gente que esté allí no venga una vez y no vuelva»; la meta, que a «los 5 días quiera volver».
Estaban los conceptos más o menos ordenados y «solo me faltaba el nombre». Recurrió a la mitología celta y el afortunado «me encajaba bastante; era como el dios del mar y tenía una cualidad que me encantó, tenía un barco que surcaba los mares sin necesidad de remos ni velas». Básicamente, a lo que se expone cada mañana un emprendedor.
En las horas previas al estreno, más de 20 marcas y empresas están confirmadas. «Pasarán a lo largo del verano de una manera u otra; algunos simplemente van a tener su espacio publicitario y no van a estar físicamente vendiendo su producto, otros directamente estarán allí vendiendo», estima el ferrolano.

Ya con las puertas abiertas, Lomba prevé que se «una todavía más gente». El local, de más de 350 metros cuadrados, no puede tener mejor ubicación, junto al paseo de la playa de Silgar. Todos los negocios tendrán un buen emplazamiento en su interior y no cerrará hasta medianoche. Ferrolterra entrará con fuerza incluso desde las Rías Baixas.