FERROL360 | Miércoles 18 marzo 2020 | 19:15
La ferrolana «Petite Brunette», su nombre en redes sociales, figura entre los cerca de 200 españoles atrapados en Perú tras el cierre de fronteras y conexiones aéreas en el país andino. La crisis médica internacional por el coronavirus está detrás de la decisión gubernamental.
Acabo de VER con mis ojos cómo negaban alojamiento a turistas en nuestro hotel. A nosotros nos dan 10 días más. Después nadie sabe qué van a hacer con nosotros. ¿Cómo se respetan las restricciones si no tienes alojamiento? https://t.co/OdnWN6GqAs
— Petite Brunette (@petitebrunette) March 18, 2020
En su cuenta de Twitter, ha indicado que no sabe «nada de la embajada española» pese a haberle «enviado mis datos». A cambio, ha desvelado que la representación diplomática de Reino Unido «sí nos va hablando, pero de momento no hay movimiento». «Estoy sana y aislada en un hotel de Piura, a 15 horas de Lima», ha añadido.
Lo único que nos podría ayudar serían contactos en:
– LATAM
– Air Europa
– Consulados españoles en Perú
– Embajada UK en Perú
– Ministerio Asuntos Exteriores— Petite Brunette (@petitebrunette) March 18, 2020
Además, ha asegurado que prevé tener que pagar «yo toda mi estancia y muy probablemente mi vuelta; ninguna póliza cubre esto». Avanza que en su «trabajo de momento me han dado paid leave», vacaciones pagadas, «hasta el 27» de marzo y con «posibilidad de ampliar» ese período.
Su experiencia
En conversación con Ferrol360, la afectada cuenta que el «lunes a las 23:59 se cerraron aeropuertos para nacional e internacional y transporte terrestre». «A nosotros nos pilló en Tumbes, a 20 horas en coche de Lima; intentamos por todos los medios llegar a Lima antes de la medianoche, sin suerte», resalta.
Finalmente, desembarcaron en Piura, «ciudad a 15 horas de Lima». Necesitaron ayuda para encontrar hotel y la Policía les ha sugerido que su horizonte temporal en el país es de 30 días. Española con residencia en suelo británico, valora que la «embajada española ni está ni se le espera; hemos mandado nuestros datos y no hemos recibido respuesta».
En cambio, matiza que la de Reino Unido «es más comunicativa; es tranquilizador sentir que hay alguien al otro lado del móvil». Por lo pronto, no le pueden «confirmar si en caso de repatriación se encargarían de mí porque no tengo pasaporte británico», por lo que ha abierto contacto con una organización no gubernamental inglesa: «Me siento en el limbo».
Ahora bien, añade que en Perú «hay personas en situaciones muy vulnerables». Por ejemplo, «gente con diabetes, Crohn y hasta cáncer de pulmón; personas que van a necesitar medicación y no pueden ni salir a la calle».
