
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | As Somozas | Domingo 13 marzo 2016 | 23:23
JAVIER MANDALUNIZ: 7 / Notable, como de costumbre. Poco trabajo tuvo el portero vasco ante el Astorga, máxime durante un segundo período en el que el asedio fue constante por parte del Somozas y el peligro casi inexistente desde filas del rival. Solventó el peligro con su corrección habitual.
SERGE LEUKO: 8 / No solo aprovechó de manera virtuosa la genial jugada trazada por Mateo Garcías, sino que desplegó todos sus encantos y aprendió a alternar entre la electricidad y la calma. Entregado a cualquier parcela, desde el apoyo al ataque hasta su tradicional papel de bombero cuando el fuego acecha a la meta de Mandaluniz.
MARCOS REMESEIRO: 7 / Consolidado en las nuevas tareas que le ha encomendado Stili, cumple como casi imprescindible en el esquema del Somozas. Adoptó una tarea más silenciosa que en otras jornadas, pero él sigue estando ahí. No se cansó, repartió su entrega en los momentos en que más necesaria resultaba.

JUAN RODRÍGUEZ: 7 / Seguridad y aplomo. En una defensa algo más arriesgada que en semanas anteriores, no hubo percepción de peligro real en sus dominios. Confirmado en una plaza que le pertenece, presume de clase al disparo, prueba fortuna con nuevas formas si se siente seguro y aporta solvencia a raudales.
ANTONIO LÓPEZ: 7 / Cuando asoman hasta la cocina, aparece Antonio y cierra la puerta. El veterano mantiene el fondo y la forma del once, no arriesga más que cuando la ocasión lo merece y sabe arropar y verse arropado. Un cerrojo que contribuye a soldar una defensa vital, pero que también huye de concesiones.
MATEO GARCÍAS: 8 / Se notó su regreso. Supo saltar del papel de secundario a protagonista. Suya fue la acción magistral que Leuko aprovechó para empatar. Más tarde, optó por disolverse en el conjunto y regenerar el juego local distrayendo al contrincante desde el centro del tapete.

DAVID AÑÓN: 8 / Exhibió grandes dotes ante el Astorga. Veloz, construyó algunas de las principales acciones de peligro sin descuidar su tradicional labor solidaria. Cree en el grupo y huye de protagonismos, con un juego reconocible y vistoso para el aficionado.
ANTÓN DE VICENTE: 8 / Desde la sencillez, armó un trabajo de notable. Probó con disparos directos y potentes a portería cuando el encuentro se templó, pero ya desde el arranque consolidó la apertura del sistema somocense. Básico en la sala de máquinas junto a Joseba Beitia.
MARIO BARCO: 6 / No desperdició ni uno de los balones que tuvo cerca, convirtiéndose en objetivo del rival desde el inicio. Pasó del saber esperar al saber buscar hasta ser el más empeñado en arañar esférico, pero ni el sistema del Somozas ni las cualidades del contrincante sirvieron para que encontrase acomodo, siendo relevado.

JOSEBA BEITIA: 7 / Parecía que caía al suelo a morder hierba tras tanta lucha, pero se levantaba como si no hubiese ocurrido nada. Mente inquieta, su concurso es indiscutible y su importancia está fuera de duda. Crea, apoya y, sobre todo, sostiene a todo un equipo.
DANI PEDROSA: 6 / Volvió a regalar controles y pases muy precisos y obsequió también con destellos de la gran calidad que atesora. Sin embargo, su luz se apagó paulatinamente más por solidez de la defensa del Astorga que por imprecisión y falta de ganas del joven jugador. Acabó regresando al banquillo.
QUIQUE CUBAS: 6 / Dispuso de un par de acciones en las que quiso meter la cuchara. Eso sí, se encontró, pese a tener más tiempo para gustar y gustarse, con un partido decantado y poco ánimo pudo inyectar a un ataque ya ligeramente decaído. Su labor solidaria, en todo caso, resultó determinante para desterrar al visitante.

PABLO ANTAS: 6 / Aprovechó los minutos que pisó el césped. Distraer al que le persigue se le da muy bien, faceta que combina con jugadas precisas y el rol de capitán, aunque esta vez el sistema estaba ya definido y no necesitó echarse al equipo a la espalda. Se entendió a la perfección con la línea más avanzada y caracoleó como suele.