FERROL360 | Miércoles 3 de septiembre de 2025 | 9:36
Ferrol se prepara para recibir de nuevo al Pavo Fest, un festival de música electrónica que se celebrará el próximo 20 de septiembre en el parque Raíña Sofía. El evento, que comenzará a las 16:00 y se extenderá hasta la 1:00 de la madrugada, se desarrollará bajo una carpa y con entrada gratuita, siguiendo la estela de la primera edición celebrada en diciembre de 2024. La organización corre a cargo del Concello de Ferrol, que destinó 18.000 euros mediante un contrato menor para su realización.
La programación incluye artistas de renombre nacional e internacional, como Pepo y Mark Broom, así como talentos locales como Mario D’Fer, Kako, Irene Castro, Nuca y Occy. Tras el festival principal, se celebrará una fiesta privada post Pavo Fest en la sala La Room, con entrada a 15 euros.
Sin embargo, la vuelta del festival ha reavivado la polémica entre algunos vecinos del centro, que denuncian molestias por el ruido y la música, y consideran que el evento incumple varias normativas sobre contaminación acústica. El año pasado ya solicitaron al Concello la suspensión del festival, y esta vez advierten que podrían llevar el asunto ante los tribunales. Entre sus críticas destacan la falta de suspensión de objetivos de contaminación acústica y la ausencia de espacios insonorizados.
Frente a estas quejas, otros residentes defienden la celebración del Pavo Fest, destacando que se realiza en horario mayoritariamente diurno y no se prolonga hasta altas horas. Desde el Concello aseguran que se adoptarán medidas para que el festival se desarrolle sin causar molestias a los vecinos, subrayando que el parque elegido ha albergado conciertos similares en el pasado.
El debate sobre el Pavo Fest se produce en paralelo a la tramitación de la ordenanza municipal de ruidos, que aún no ha entrado en vigor de forma definitiva. El alcalde, José Manuel Rey Varela, explicó que esperan aprobar la normativa próximamente, aunque podría retrasarse hasta octubre, y recordó que gran parte de la regulación sobre contaminación acústica se establece a nivel estatal, siendo el Concello responsable de adaptarla a las actividades locales.