FERROL360 | Martes 5 febrero 2019 | 7:51
Los servicios de profesionales de la Xerencia Integrada de Ferrol atendieron durante el año pasado a un total de 1.291 pacientes en las distintas vías rápidas que ya están en marcha en Ferrol en diferentes técnicas de detección de cáncer.
Estas vías rápidas son circuitos asistenciales donde se establecen una serie de criterios de actuación para pacientes de los que se sospecha que padezcan alguna clase de cáncer. La finalidad de las mismas es que el tiempo que transcurra entre el diagnóstico de sospecha y la primera actividad terapéutica no sea superior a los 30 días.
Ferrol cuenta en la actualidad con vías rápidas para siete tipos de cáncer: de colón, de mama, de próstata, de pulmón, de melanomas, de cabeza y cuello, y de vejiga. La clave de estas actividades es la coordinación y el trabajo en equipos multidisciplinares de los profesionales de la Xerencia implicados en estas patologías.
Con la implantación de estas vías se reduce la espera de los pacientes para conseguir que la detección e incluso el tratamiento sea más rápido. Mediante el establecimiento de una serie de criterios organizativos, estándares de atención y el desarrollo de protocolos específicos se avanza en los tiempos de respuesta y se evita la duplicidad de pruebas y actividades innecesarias.
La activación de estos circuitos asistenciales es posible gracias al esfuerzo de coordinación e integración de las y los distintos profesionales que trabajan en la Xerencia Integrada de Ferrol.
Calidad de vida
Mejorar la calidad de los pacientes que sufren esta patología es el objetivo de la Xerencia Integrada ferrolana que está trabajando en aspectos como la accesibilidad, la coordinación asistencial y la comodidad e información del paciente con sospecha de patología grave tumoral.
Para ello se establecen estas siete vías que cuentan con comités al respeto que han establecido caminos clínicos o protocolos concretos para tratar los casos desde la primera sospecha incluso, en el caso de ser necesario si se confirma esa sospecha, el tratamiento.
Si a lo anterior se le suman los procesos protocalizados que seleccionan a aquellos pacientes que tienen altas probabilidades de padecer cáncer se reduce el tiempo de respuesta, y por tanto, de tratamiento.
Para ello el personal médico lleva a cabo las primeras pruebas complementarias necesarias como colonoscopias, TAC o mamografías, entre otras, junto con el plan terapéutico que se precise bien sea médico o terapéutico, todo ello, en menos de un mes.
Esto significa que un médico al sospechar de un paciente con signos definidos de un posible cáncer informe a otros compañeros para valorar la posibilidad de incorporar al paciente en la vía rápida que le toque según sea su patología.
Todo un trabajo en equipo aplicable a todos los casos identificados en el área de Ferrol que comienza con la sospecha fundamentada de que un paciente puede padecer cáncer y que acaba en el momento en que se establece un Plan terapéutico para el mismo.