FERROL360 | Miércoles 17 de septiembre de 2025 | 14:19
La salud bucodental sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes para muchos pacientes que, por descuido o desconocimiento, no acuden al dentista hasta que aparece un problema evidente. Sin embargo, la doctora Patricia Aneiros, directora de la Clínica Dental Patricia Aneiros, recuerda que la prevención es la clave para evitar complicaciones mayores.
«Como mínimo, una vez al año es necesario hacer una revisión y un mantenimiento, una parada en boxes para comprobarlo todo y, en la mayoría de los casos, realizar también una higiene dental», explica la odontóloga.
Revisiones y limpiezas: cada paciente es diferente
Aunque lo estándar es una limpieza al año, Aneiros subraya que no todos los pacientes tienen las mismas necesidades:
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Niños con alto índice de caries: revisiones cada 3 o 6 meses.
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Pacientes con enfermedad periodontal (encías): seguimiento más estrecho y personalizado.
«Siempre es interesante dejarse aconsejar por los profesionales, especialmente en el ámbito de la salud bucodental», apunta la especialista.
Encías que sangran: un signo de alerta
Uno de los síntomas que más preocupa a los pacientes es el sangrado de encías. La doctora aclara que «las encías habitualmente sangran cuando están inflamadas. Es un signo de alerta que indica que algo no va bien».
Con un cepillado correcto y un cepillo de dureza media, las encías no deberían sangrar. Sin embargo, advierte de que en los pacientes fumadores este síntoma puede estar enmascarado, lo que hace más difícil detectar una enfermedad periodontal a tiempo.
Caries: tratamiento y nuevas tecnologías
Sobre las caries, Aneiros diferencia entre la desmineralización superficial y la cavidad ya formada. En el primer caso, la detección precoz mediante inteligencia artificial aplicada al radiodiagnóstico permite remineralizar el esmalte y evitar empastes.
«El empaste sustituye el tejido más perfecto del diente, que es el esmalte sano, por un material que nunca igualará sus características. Siempre que podamos conservar el esmalte, esa será la mejor opción», subraya.
Cuando la destrucción de la pieza es mayor, la odontóloga recomienda considerar incrustaciones de composite o porcelana, más resistentes y sostenibles que un empaste convencional.
Higiene diaria: más allá del cepillado
En cuanto a la rutina de higiene, la doctora es clara: «Lo ideal son tres cepillados al día, y el más importante es el de la noche», ya que durante las horas de sueño disminuye el volumen de saliva, el principal protector natural de la boca.
Respecto al tipo de cepillo, asegura que tanto el manual como el eléctrico son válidos, pero lo esencial es la técnica. Además, recuerda que los reveladores de placa ayudan a comprobar la efectividad del cepillado.
Sobre pastas dentales y enjuagues, la recomendación debe adaptarse a cada paciente:
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Altas concentraciones de flúor para quienes tienen tendencia a las caries (siempre por prescripción del odontólogo, con adecuación a la edad y necesidades del paciente).
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Fórmulas específicas para encías sensibles o problemas de sensibilidad dental.
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Enjuagues diarios o semanales, siempre a partir de los 6 años, como complemento preventivo.
La doctora también insiste en la importancia de usar hilo dental o cepillos interdentales, al menos por la noche, ya que ningún cepillo limpia de forma efectiva entre los dientes.
Mal aliento: origen y prevención
Otro de los temas más frecuentes en consulta es la halitosis. Según Aneiros, «en la mayoría de los casos está relacionada con la acumulación de placa y solo un pequeño porcentaje se debe a problemas gástricos». Mejorar la higiene interdental y detectar las zonas donde se acumula la placa suele ser la solución más eficaz. Aunque puntualiza que la dieta, los hábitos de cada persona e incluso la genética también influyen.