
FERROL360 | Viernes 23 abril 2021 | 00:00
Días después de anunciarse su salida de O Parrulo tras 7 temporadas, Isma ofreció sus primeras declaraciones sobre la marcha del equipo y afirmó que al «club lo aprecio mucho, a la afición; me llevo enormes recuerdos». Sin embargo, en una entrevista en Radio Ferrol Cadena SER se confesó «aliviado, son muchas cosas que se desconocen; momentos duros».
El jugador de A Fonsagrada señaló que está «aliviado por perder de vista a ciertas personas» y aludió a «un cúmulo de muchas cosas». «Que te traicione gente en la que confíes es lo más duro, sin duda; con el club siempre tuve una relación de máxima confianza», declaró, recordando que a su llegada «era amateur completamente» y la entidad «semiprofesional».
De este modo, consideró que no «hacía falta firmar contratos ni nada». Como momento clave, valoró que en «cierto momento me llegó una oportunidad de crecer» y previamente se le había trasladado que si «surgía una oportunidad no iba a haber problema; llegado el momento, no fue así». Por ello, reseñó que le «traicionaron, no cumplieron su parte de la palabra».
Salida frustrada
«No tuve la oportunidad de crecer deportivamente, económicamente iba a estar mejor que aquí con dos trabajos», matizó, ya que temporalmente compaginó su papel en O Parrulo con otro empleo. La justificación, «no estaba firmado en un papel», pero sí «estaba comprometido verbalmente, se tiran la pelota de unos a otros; no pueden dejarme así, que pague».
De hecho, Isma estimó que intentó «llegar a un acuerdo», pero se plantearon «cifras astronómicas para mí». Después de ese incidente, ocurrido «el verano pasado», la situación «estuvo tranquila» hasta febrero, pero surgieron «problemas de cobros, ya pasó más veces y se fueron solventando; entiendo que tengan problemas por la covid».
Sin embargo, el futbolista indicó que no se «puede ocultar hasta ciertos puntos». En este sentido, detalló que en una reunión se apuntó a la plantilla que no «se puede ir nadie», pero se señaló «fuera de plazo» para fichar por otro conjunto. Pese a que el «presidente dice que se vaya quien quiera», el «tesorero te dice que no; tampoco saben cuándo van a pagar».
La directiva
Según el lucense, el plantel se quedó «en shock, la directiva desaparece completamente; por lo menos, dar la cara, hablar con la gente, no creo que pidiéramos tanto». En las «últimas semanas» anunció que pasaría a entrenar únicamente «dos o tres» veces por semana, pero «ni hablan ni ves interés por nada; la respuesta, que es mi derecho, lo que vea conveniente».
Isma aplaudió la «comprensión» de cuerpo técnico y «compañeros» y sostuvo que la «solución que encontramos fue una rescisión». Tras una «conversación de 2 o 3 minutos, dicen que no van a asumir parte de la deuda, que la temporada está perdida y les viene bien ahorrarse los 2 meses de sueldo que me quedan; por ellos, perfecto».
La rescisión, analizada con apoyo legal, se ultimó y el jugador aseveró que en vista de «cómo se fue toda la gente de aquí no esperaba otra cosa, nadie salió bien de aquí». Sus últimas palabras, en todo caso, fueron positivas y para la afición: «Espero que disfrutaran, pasé momentos inolvidables; en principio, voy a poder seguir en el fútbol sala de manera profesional».