Los mandilones de las abuelas gallegas están sold out en Kenia Ferrol

Olegario Álvarez en Kenia Ferrol

STELLA MARTÍNEZ | Miércoles 11 de Febrero de 2026 | 20:54

Los mandilones gallegos que durante décadas formaron parte del uniforme doméstico de muchas abuelas han dado el salto inesperado a la alta moda. Esta prenda tradicional, concebida originalmente para proteger la ropa durante las tareas del hogar, se convirtió el pasado octubre en una de las sorpresas de la Semana de la Moda de París, cuando la firma Miu Miu la llevó a la pasarela reinterpretada bajo una estética contemporánea.

El impacto llegó rápido a Ferrol, concretamente a Kenia, la histórica tienda de lencería que comercializa estas prendas desde los años 50. Su responsable, Olegario Álvarez, jamás imaginó que un artículo tan tradicional de su stock acabaría convirtiéndose en objeto de reportajes mediáticos y tendencia viral dentro del mundo de la moda gallega.

«En la web llegó un momento en que ya los tuve que quitar porque apenas me quedaban tallas, en tienda física también me los pedían y empecé a quedarme sin ellos», explica aún sorprendido. El fenómeno fue tal que terminó vendiendo todas las unidades disponibles.

El efecto viral: redes sociales y tradición

Más allá de la influencia de las pasarelas, las redes sociales jugaron un papel clave en el éxito inesperado. Un vídeo en el que Álvarez mostraba distintos modelos —incluidos los mandilones de luto, también llamados “de alivio”— superó las 800.000 reproducciones, disparando la demanda y convirtiendo la prenda en tendencia dentro de la moda viral.

Aun así, el comerciante mantiene los pies en la tierra: «No tengo fe en que se implante y me vaya a hacer rico con ello», reconoce entre risas. Sin embargo, extrae una conclusión clara: el poder de las plataformas digitales para transformar productos tradicionales en fenómenos virales.

El caso refleja cómo la moda internacional reinterpreta constantemente el pasado. Prendas que parecían relegadas al olvido regresan reinventadas y encuentran nuevos públicos, incluso en las pasarelas internacionales.

«Al final también es quien lo lleva, cualquier cosa le queda bien a quien lo luce con gracia y estilo», afirma Álvarez, recordando cómo un grupo de estudiantes de moda del campus de Ferrol arrasó con un lote de vestidos antiguos que llevaba años sin vender porque “ya no se llevaban”.

La memoria textil como valor diferencial en el comercio local

No es la primera vez que ocurre algo parecido en Kenia. Hace una década, antiguos sujetadores de cuerpo estilo corsetero de tela, como los modelos Teleno o Azabe —auténticas piezas de estética “Cumbres borrascosas” ya descatalogadas— se convirtieron en inesperados superventas tras aparecer en la web de la tienda. Para Olegario Álvarez, este tipo de episodios demuestra que las modas nunca desaparecen del todo, sino que regresan cuando menos se espera.

Sujetadores postquirúrgicos, corsetería tradicional o prendas difíciles de encontrar en grandes superficies forman parte del catálogo que define el carácter del comercio local en Ferrol frente a las cadenas masivas: artículos “de toda la vida” que mantienen viva la memoria textil y que, en ocasiones, terminan convirtiéndose en tendencia precisamente por su autenticidad y exclusividad.

A la búsqueda del próximo fenómeno

No se sabe cuál será el próximo ‘best seller’ en Kenia. Olegario Álvarez sigue atento a las tendencias, preguntándose si los pantis, que durante años fueron su producto estrella antes de ser desplazados por tobilleros y mini medias, volverán a pisar las calles con la misma fuerza que en las décadas de los 70 y 80.

Entre tanto, sigue recorriendo escaparates y grandes firmas durante sus viajes, con la mirada entrenada para detectar el próximo clásico que, como el mandilón, pase de lo cotidiano a la high fashion. Como ha comprobado en primera persona, nunca se sabe qué prenda olvidada está a punto de volver a ponerse de moda.