
RAÚL SALGADO | Ferrol | Martes 6 septiembre 2016 | 20:00
El candidato de En Marea a la presidencia de la Xunta, Luís Villares, ha comprometido este martes un impulso a «todo aquelo que deixou esmorecer» el actual gobierno autonómico, citando el sector industrial. Ante la puerta principal de Navantia Ferrol, ha comparecido junto a la diputada Yolanda Díaz y los candidatos Manuel Lago, Lorena Dapena y Luca Chao.
El magistrado ha reprochado a Alberto Núñez Feijoo que «fala barato» y es un «mentireiro», afeando su «pasado». Cree que su «palabra non vale nada» y afirmó que su promesa de crear miles de empleos se contradice con la pérdida de otros 25.000 puestos. Ante su anuncio de generar más trabajo en los próximos años, se preguntó Villares si ahora «perderemos 50.000».
También ha sugerido que sus 1.400 propuestas del programa electoral irán en la misma dirección del último mandato, que ve caracterizado por una constante «emigración». A su juicio, incluye ideas del documento que presentó en 2009 y que «incumpríu» hasta el momento. Reprochó que «os contratos de Pemex quedaron en nada» y se cuestionó si habrá «novos contratos millonarios».

Una hora más tarde, Feijoo anunciaría, también en Ferrol, un contrato inminente. Luís Villares cree que el presidente gallego quiere «enganar á xente» sobre «a mellor empresa de construción do mundo». Aplaudió el «esforzo» de sus trabajadores para estar en la «vangarda mundial» y potenciar investigación, desarrollo e innovación. «Somos exemplo», dijo.
Considera que el PP «xoga con Navantia de forma electoral e partidaria» y pide que la Xunta de Galicia esté en el consejo de administración de la compañía. Entre sus propuestas, indica la necesidad de un dique seco para los astilleros de Ferrolterra, que haya «sinerxia» entre el grupo naval público y la universidad y la «interconexión» de la firma con las auxiliares.
De Feijoo añadió que «dixo que quería irse de Galicia» y que se postuló para «conselleiro de Pemex», sin descartar que abandone la escena política gallega tras los comicios del 25 de septiembre. Por contra, En Marea aspira a un «futuro industrial próspero para este país» y a generar «máis emprego en condicións máis dignas».

Preguntado por la situación presupuestaria del Concello de Ferrol, dijo que «a responsabilidade» del consistorio es «sacar adiante un programa xusto». Ve «responsabilidade total nese sentido» y un gobierno que «está facendo por esta cidade todo o que ten que facer».
«Alá cada forza», replicó ante el bloqueo que observa contra Ferrol en Común para sacarlos adelante. Previamente, Lorena Dapena aludió al astillero de Esteiro como «símbolo» y «corazón industrial» de la ciudad, pero también como punto de «inicio do cambio» y de la «recuperación e creación de emprego».
En ese aspecto incidió Yolanda Díaz, que habló de «situación calamitosa» tras «case oito anos de deserto industrial». Acusó al PP de «desindustrializar o país» pese a sus notorias «potencialidades» y reclamó un «soplo de aire fresco» y un «modelo social diferente». Para la diputada, el programa de En Marea auspicia ese «cambio de modelo produtivo».

Desde una «economía real», la representante en Cortes censuró los «elevados custes de enerxía», la «máis cara do conxunto de Europa». Es un problema al que el «Partido Popular non dá saída», esgrimió Díaz, que alertó sobre la venta del 20 % de Gas Natural como «unha estafa máis» al dejarla en «mans de fondos de investimento».
Para el naval solicitó «financiamento» y lo señaló ante un astillero «senlleiro», con «os mellores profesionais de Europa». Reivindica que es un «sector estratéxico» que tiene que ser «mimado por parte da Xunta», afeando que Feijoo no recibiese a los comités de empresa de Navantia en Ferrol y Fene.
Además de nuevas inversiones, la parlamentaria de Ferrolterra ve precisa una «renovación» de los planteles, cuya media de edad alcanza actualmente en la ría los 60 años. Se unió a la petición de dique seco para que «reparemos buques todos os días do ano» y a la de una «nova xestión» ante sus «malos xestores», que ponen «en risco a Navantia».
Consejo de Navantia
También demandó que la Xunta forme «parte do consello» de administración del grupo y una descentralización, recordando que «para poder mercar un clavo pasa por Madrid» esa petición. Yolanda Díaz sugiere una «fusión» de las «escolas de Enxeñaría Naval e empresa», algo que «farían en países con certa sensatez» en lugar de permanecer «de costas» a la universidad.
Sobre todo, exigió poder «facer barcos» y actividad en Fene ahora que «non pesa o veto». Proponen un nuevo plan industrial y programar «canto persoal imos incorporando», además de dignificar el estado de unas auxiliares cuyas dinámicas «non son do XIX, senón de tempo atrás». Que se «respecten as condicións» establecidas.
Acusa a la firma estatal de «competir á baixa» en detrimento de los «traballadores das auxiliares», recordando la destrucción de 4.500 empleos en los últimos años en las plantas públicas de la ría. Aboga En Marea por «volver á situación anterior», hacer «barcos de calidade» y poder «garantir o futuro».
Empleo
Manuel Lago apostó por «reconstruír o país» y «recuperar o nivel de emprego de cando Feijoo chegou». Supondrían estas medidas «recuperar os destrozos na estrutura produtiva do país» y «diversificar», considerando que «Ferrol non se pode entender sen a construción naval» y que el Igape ha sido «o gran esquecido» tras el caso de «corrupción» que afectó a su máximo dirigente.
Opinó que «Galicia é o país da microempresa» y que se necesita un «cambio radical». Asimismo, estimó que «o porto -exterior de Ferrol- non sirve» porque carece todavía de conexión ferroviaria, destacando su intención de conseguir una «xestión de infraestruturas que priorice o transporte de mercadorías» frente a la «desertización industrial».