
RAÚL SALGADO | Ferrol | Sábado 19 marzo 2022 | 23:50
Sin cohesión es difícil plantar cara a un rival bien armado. O Parrulo se encontró este sábado con un motor fueraborda y el Noia Portus Apóstoli fue una fiera difícil de domar. Arrancó el derbi con mucha intensidad, pronto tuvo un claro dominador. Ahora bien, un Adri vibrante y un Alberto con impronta, además de Gozi, entrando a disparar, hacían asomar el armamento local.
El internacional se echó a la espalda las primeras responsabilidades, todos con la electricidad al límite. Apretó el visitante y el anfitrión desatascaba, pero se veía con exigencias. Sacó partido de lo imprevisible del carrusel de jugadas un equipo con luz propia en la tabla. Lluc firmó el primero, pero es que ya pudo haber segundo a los dos minutos.
Su impulso ahogaba a los de Óscar Vigo, empeñados en exhibir físico para contrarrestar la apisonadora que se iba perfilando enfrente. De tanto ardor, el 0-2 sentó como jarro de agua helada por la posición demasiado adelantada del guardameta naval. Las imprecisiones obligaban a devolver el balón a portería. Poco a poco, se acarició el gol. Parecía irreal que no hubiese subido uno al menos.

El mejor Adri, el Kevin Chis que lo tiene todo en la mente, el pulmón de Hélder. El trío mayúsculo. Sin embargo, llegó el tercero, aunque fuese tras compases con más pausa. Falta de ajuste en un lado de balanza y una sucesión de tiros y de encierro al Noia Portus Apóstoli en el otro, pero no había frutos. El paso de los minutos derivó en un constante trabajo para apagar fuegos.
Se solventaba, aunque no acababa despejando esa tarea la faceta creativa. Cinco jugadores sin una conexión definida para optar a un renacimiento e ideas aisladas sin coronar en colectivo. Faltaba cohesión y la dinamitó el cuarto. De los ribetes en el juego a pequeñas erratas que podían inundar el estanque de los patos.
Un balón por los cielos que habría sido el quinto. Muy poco para tanto que comparecía en el parqué. Sin llegar a exhibir heridas de guerra por el físico entregado, de las venas de O Parrulo brotaban cuatro grandes gotas de sangre. ¿Dónde está la tecla? Casi nada salía, por más que se hiciese. Por mucha artillería de categoría con que se cuente.

El catálogo del Noia, en ocasiones, era aterrador. Y todo eso, con otros 20 por delante. Fin del primer acto, necesidad imperiosa de que el juego brindase confianza a los ojos del espectador. Quiso empezar con otra estampa el anfitrión y tropezó con la realidad. Sin más argumentos que fiar la reacción a un convoy de relevos, que era limitado, para agitar la coctelera.
Patinó más el rival en un tiempo final bastante alejado del entretenimiento. Eso sí, no estuvo más fino O Parrulo. Acelerado por momentos, atormentado en otros y con Hélder a modo de portero-jugador casi como último cartucho. Estuvo próximo al milagro Kevin Chis, pero se deshacía el quinteto al tejer sin las agujas gruesas que requería tal gesta.
El público sí lo festejó, a diferencia de un equipo sumido en la rabia, casi en la impotencia, pero hubo un 1-5. Siempre a la altura, la afición llevó en brazos a los suyos. Borja a pase de Pedro rubricó el primero y quizá se echaba de menos una pizca de suerte. Aproximaciones hubo y lo cierto es que quedaban minutos para matizar el electrónico.

El gol como anécdota, no bastó con lo planteado. En el último minuto, el ya casi inesperado de Adri. Era demasiado tarde. Lo importante es que el horizonte está nublado. Tiene munición, pero no hay forma de gastarla y O Parrulo transita sobre terreno pantanoso. Y cada vez queda menos tiempo para agarrarse a la tranquilidad.
FICHA TÉCNICA
O PARRULO | Gozi, Kevin Chis, Alberto, Terán y Adri -cinco inicial-; también jugaron Pedro, Noel, Domingos, Borja y Hélder
NOIA PORTUS APÓSTOLI | Henrique, Power, Lluc, Javi Rangel y Joaki -cinco inicial-; también jugaron Altamirano, Bruno Gomes, Edu Jabá y Nil
GOLES | 0-1, Lluc, minuto 3; 0-2, Javi Rangel, minuto 7; 0-3, Joaki, minuto 10; 0-4, Nil, minuto 13; 0-5, Joaki, minuto 21; 1-5, Borja, minuto 30; 2-5, Adri, minuto 39
ÁRBITROS | Roberto Amor y Borja Darriba (Galicia), que amonestaron a los locales Alberto, Kevin Chis, Pedro, Adri y Borja y a los visitantes Joaki, Henrique y Bruno Gomes, además de a su técnico
INCIDENCIAS | A Malata, más de un millar de espectadores