Profesionales de Radiología Intervencionista y del Servicio de Digestivo del Complexo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF) han colocado por primera vez este verano una prótesis biliar reabsorbible a un paciente, en una intervención quirúrgica mixta poco habitual que requiere la colaboración de ambos servicios. En Galicia se realizan alrededor de diez procedimientos de este tipo al año.
Esta prótesis biodegradable está indicada en determinados casos de lesiones benignas complejas o de difícil acceso, siempre que el paciente reúna unas características concretas. En este caso, se trataba de una estenosis benigna, es decir, un estrechamiento de la vía biliar.
Durante la intervención se colocó un stent que permitió ampliar temporalmente la zona estrechada. Posteriormente, la prótesis se va degradando hasta desaparecer, dejando abierta la vía biliar y evitando que permanezca un elemento extraño en el organismo. Hasta ahora, en la mayoría de estos casos se empleaban prótesis metálicas.
La intervención fue posible gracias al trabajo conjunto de la radióloga intervencionista del Área Sanitaria de Ferrol Sara Lojo y de la responsable del Servicio de Digestivo, Ana Echarri, que destacan la importancia de la abordaje multidisciplinar entre servicios y profesionales de distintas categorías.
«Aunamos o que sabemos por cada parte da patoloxía, a visión endoscópica e a visión fluoroscópica, atendendo ó paciente de xeito integral, e colocándoo realmente no centro da atención e a asistencia», explican.
Una intervención que mejora la calidad de vida
El procedimiento permitió mejorar de forma considerable la calidad de vida del paciente, ya que sus características impedían acceder a la zona afectada mediante la vía endoscópica habitual.
Para hacer posible la intervención, Radiología Intervencionista estableció previamente una vía percutánea que permitió acceder posteriormente a la estenosis, ampliarla y colocar la prótesis reabsorbible.
Una de las principales ventajas para el paciente es que pudo dejar de depender de una bolsa externa para la eliminación de la bilis, con las molestias y limitaciones que esto supone. Además, la prótesis tampoco permanecerá de forma permanente en su organismo, ya que se irá degradando mediante un proceso de reabsorción después de cumplir su función.
«Non é unha técnica doada e que se poda facer en calquera hospital, e ó ser combinada dálle moito valor en beneficio do paciente», subraya Ana Echarri.
Por su parte, Sara Lojo destaca el valor del trabajo coordinado entre profesionales: «Esta intervención reflexa que se pode traballar moi ben en equipo, que é como mellor se atende ó paciente».
Esta primera intervención realizada en el CHUF sitúa al complejo hospitalario en el ámbito de las técnicas innovadoras y multidisciplinares, con un procedimiento especialmente orientado a mejorar la atención y la calidad de vida de las personas atendidas.

