FERROL360 | Martes 28 mayo 2024 | 15:15
Cáritas Mondoñedo-Ferrol ha prestado apoyo a 4.701 personas durante el pasado 2023 demostrando su esfuerzo y trabajo en la comarca. Estos datos son sacados de su Memoria Anual de 2023 y la nueva Campaña de Caridad de 2024 que la entidad presentó este 28 de mayo con el lema «Allí donde nos necesitas, estamos». En el acto de presentación la entidad abrió sus puertas a la prensa local para ofrecer una radiografía detallada de la realidad social en la comarca y las acciones emprendidas para enfrentarla con esperanza y solidaridad. Y es que la tasa de pobreza en Galicia (AROPE) para el año 2023 se ha elevado al 23,6%, mostrando un aumento de 2 puntos porcentuales respecto a 202, a pesar de la supuesta recuperación económica tras la crisis financiera de 2008. En este contexto, la entidad católica en nuestra comarca ha atendido a 4.701 personas en situación de pobreza durante el mismo período, siendo afectadas por la inflación y la ineficacia de las medidas adoptadas para garantizarles lo indispensable.
Encabezado por el obispo que supo hacerse ‘ferrolanista’, Fernando García Cadiñanos, el acto ha puesto el foco en dos datos preocupantes que emergen de esta situación: el 55% de los atendidos son jóvenes menores de 35 años, y el 53% son personas migrantes, en su mayoría en situación administrativa irregular, lo que evidencia las diversas caras de la pobreza. Además, la entidad destaca el papel de las 201 personas voluntarias que ofrecen apoyo en los puntos de acogida, mostrando un compromiso y cercanía invaluable con aquellos que enfrentan vulnerabilidades económicas. Y es que la satisfacción de necesidades básicas se ha vuelto un desafío para muchas familias, con un 70% de sus ingresos destinados a gastos esenciales y una presión adicional por los costos de vivienda. Ante esto, Cáritas ha brindado acompañamiento y ayuda de emergencia a 2.506 personas, mientras que la tasa de cobertura del Ingreso Mínimo Vital se sitúa en un preocupante 44% de la población en pobreza severa.
Preocupación por la gente «sin hogar»
En este sentido, Cadiñanos ha reclamado un «cambio de mirada estructural» ante las personas migrantes, a las que ha definido como «una oportunidad y no un problema» para la sociedad, urgiendo además una política de «realojo y erradicación del chabolismo y las infraviviendas». La organización católica ha subrayado igualmente su preocupación ante el aumento del «sinhogarismo» y las situaciones de desarraigo, con un notable repunte en la demanda de los recursos destinados a personas sin hogar, al tiempo que ha alertado sobre las «dificultades de acceso a la sanidad mental» y la necesidad de reforzar estos servicios, especialmente entre los más jóvenes.
La memoria, además, subrayó la necesidad imperante de abordar las causas estructurales de la pobreza, apuntando hacia la importancia de políticas inclusivas y acciones concretas para garantizar derechos fundamentales como la vivienda digna, el acceso a empleo y la atención integral a la infancia y personas mayores. No obstante, Cáritas ha querido hacer un llamamiento a la esperanza con su lema de campaña, que invita a la ciudadanía a convertirse en una «comunidad de conmovidos» que, siguiendo el ejemplo de Jesús, no pase «de largo» ante el sufrimiento ajeno y se involucre desde el «amor, el compromiso y la cercanía» en la defensa de «la dignidad humana más allá de cualquier circunstancia».