FERROL360 | Martes 30 abril 2019 | 20:19
El Gobierno local de Neda ha conseguido que los tribunales le den la razón y el BBVA tenga que cancelar parte de la deuda que había contraído con ellos el Concello en el año 2008, representando anualmente unos 54.000 euros entre intereses y amortización, y algo más de 838.000 euros hasta su vencimiento.
El regidor, Ángel Alvariño, ha comparecido este martes junto a la edil de Hacienda, Ana Rosa Pena, en el Ateneo Ferrolán para informar sobre la resolución judicial y animar a otras administraciones locales a denunciar posibles casos de abusos bancarios. En la sentencia, dictada a principios de este mes de abril por el Juzgado de Primera Instancia número 8 de A Coruña, se pone en duda que «a corporación ostentase información suficiente para comprender o alcalce do contrato coa soa lectura dun documento que require dos coñecementos dun profesional do mercado de valores ou, polo menos, dos dun cliente experimentado neste tipo de produtos».
Este extremo es el que ha esgrimido el magistrado, Antonio Fraga Mandián, para declarar la nulidad por error de vicio del contrato firmado el 20 de mayo de 2008. Pena explicó que se trataba de un derivado financiero muy complejo y de «un certo engano pola falla de información ao cliente». Señaló, además, que esta podría ser la primera sentencia en este sentido que se ha dictado en Galicia ya que solo existe una anterior del Supremo.
El próximo mes el Concello ya no tendrá que pagar la deuda, un extremo que satisface al alcalde tras una «sentencia pioneira» al considerar, el juzgado, que se trataba de «un produto canceríxeno que estaba a hipotecar á administración local. La sentencia, contra la que no cabe recurso, anula el contrato que la anterior corporación firmó en 2008 pero nunca llegó a utilizar hasta dos años después y resultó decisiva para llegar a un acuerdo con el BBVA.
Ambas partes han llegado a la conformidad de que el Concello abone 235.000 euros para liquidar la deuda. Alvariño se mostró muy crítico con el anterior gobierno que, considera, no tenía motivos para pedir el crédito. De hecho, subrayó, no fue el único que firmaron, sino que hicieron la misma operación días después de las elecciones municipales por un importe de 250.000 euros y solo dejaron 97.000 en caja para abonar las nóminas, denunció.