FERROL360 | Viernes 21 de noviembre de 2025 | 16:25
La Clínica Dental de la doctora Patricia Aneiros celebrará el próximo martes 25 de noviembre una jornada de puertas abiertas, un encuentro anual que busca acercar a cualquier persona interesada el funcionamiento real de la ortodoncia invisible, una alternativa cada vez más demandada para corregir la alineación de los dientes y mejorar la mordida de forma discreta, cómoda y personalizada.
La doctora explica que este día está pensado para quienes llevan tiempo valorando un cambio en su sonrisa pero aún no han dado el paso. «Es una oportunidad para informarse sin compromiso y conocer en primera persona cómo funciona un tratamiento de ortodoncia invisible aplicado a cada caso concreto», señala.
Simulación digital personalizada de cada sonrisa
Durante la jornada, cada asistente podrá conocer su situación clínica mediante una simulación digital personalizada, una herramienta que permite ver en pantalla cómo se moverán los dientes desde la posición inicial hasta el resultado final previsto.
«La previsualización es muy realista y ayuda muchísimo al paciente a entender su tratamiento y a tomar decisiones informadas. Es una forma muy clara de mostrar el antes y el después, incluso antes de empezar», explica Aneiros. El estudio completo, que se realiza el mismo día, permite ofrecer un plan de tratamiento estimado, tiempos aproximados y las diferentes fases del proceso.
Qué es la ortodoncia invisible y cómo funciona
La doctora insiste en evitar la mención de marcas concretas —aunque su equipo trabaja con dos de las más contrastadas del mercado—, porque «lo importante no es el nombre comercial, sino la técnica».
La ortodoncia invisible consiste en una secuencia de alineadores personalizados para cada paciente. Cada férula realiza un pequeño movimiento dental y se cambia cada 10 a 12 días, cuando se estima que ha cumplido su objetivo previsto.
«El alineador número uno mueve los dientes hacia la posición prevista para el alineador número dos, y así sucesivamente, de forma secuencial, hasta alcanzar el objetivo final», detalla.
En cuanto a la duración, destaca que puede ser equiparable a la de la ortodoncia tradicional:
«Depende del caso. Si hablamos solo de alineación, puede rondar el año y medio; si hay un problema de mordida asociado, podemos irnos a dos años y medio. Pero es algo muy genérico. Cada plan es único».
La colaboración del paciente —usando los alineadores el tiempo indicado— es esencial, independientemente del tipo de ortodoncia.
Ventajas en comodidad y seguimiento
Una de las principales diferencias con respecto a los brackets es la menor incidencia de citas de urgencias. «Con un bracket puede soltarse un arco, pinchar o generar una herida que obliga a venir de inmediato. Con alineadores eso no ocurre: la superficie es lisa, suave y confortable», explica la doctora.
Esto permite, además, atender sin dificultad a pacientes que estudian o trabajan fuera y no pueden acudir a revisiones frecuentes: «Tenemos sistemas de monitorización que nos permiten hacer seguimiento a distancia y garantizar la evolución del tratamiento incluso cuando el paciente no puede venir cada mes y medio».
Una cita única al año, antes de Navidad
La jornada de puertas abiertas se celebrará solo ese día, de 9:00 a 14:00 y de 15:00 a 19:00. Según Aneiros, las plazas están ya muy avanzadas, aunque aún quedan algunas disponibles.
«Lo hacemos únicamente una vez al año, siempre en noviembre, antes de las Navidades. Muchos pacientes aprovechan este momento para informarse con calma y obtener un estudio individualizado», apunta.
Las plazas son limitadas. Quienes deseen asistir pueden inscribirse a través de este enlace o contactando directamente con el centro.













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