R. S. | @raulsalgado | As Somozas | Domingo 26 abril 2015 | 22:22
No se puede ganar todas las semanas. Acostumbrados a victorias de prestigio, el punto de este domingo parece saber a poco tanto para Somozas como para Compostela. Y eso que el conjunto local está matemáticamente salvado, pero no es menos cierto que le ha costado dominar a un rival que se jugaba demasiado.
Los de Míchel Alonso han completado un duelo disputado desde las bandas y la zona central del campo y han sufrido hasta el último instante ante un visitante al que solamente la suerte parecía privarle de marcar. Antón de Vicente se erigía en protagonista destacado del primer tiempo, mucho más intenso que el segundo.
Una de las mejores entradas de la campaña en el Alcalde Manuel Candocia gracias al importante desembarco de parroquia compostelana, incansable alentando a los suyos. El Somozas, de menos a más, formaba de inicio con piezas como Miguel Fiuza, que sería una de las víctimas del desgaste tras el descanso.
Pasaría apuros el cuadro anfitrión frente a un equipo capitalino volcado en las cercanías de la portería objeto de deseo. Asedio impenitente ante Marc Martínez Aranda, más decisivo que nunca. Javi Rosa pretendía el milagro con el trabajo de sus botas para detener a Mensha, bastión atacante. Había que emplearse a fondo con un contendiente duro.
Las defensas
Defensa rocosa la del Compostela y zona trasera a veces excesivamente vacía en bando local. Pese a la velocidad de Héber Pena, le costaba al Somozas unir su juego central con la última línea. Echaría moneda en la máquina ofensiva Jordi Martí en repetidas ocasiones, tampoco la suerte le sonreía.
El fiero Edy irrumpía intermitentemente y despejaba avances de los de Iñaki Alonso, que mantenían la presión, pero se desencajaban progresivamente. Al anfitrión le tocaba arañar, raspar en cualquier internada. Luis Ángel sufría el acoso y Javi Rosa ejercía de director de orquesta para que las piezas se colocasen según lo acordado.
Juego trabado en la parcela central, alternando el peligro de banda a banda para buscar la posición de Martí. Sin escándalo, la actitud arbitral ha sido bipolar, con una primera parte muy desfavorable al Somozas y una segunda más equitativa. Tanto iba el cántaro a la fuente que el efecto óptico quería regalar goles, pero la red no engañaba.
Partido difícil
Uno de los partidos más difíciles del año para un club salvado, pero que no renuncia a la Copa del Rey, nada menos, ni a persistir en su juego guerrero. El balón más caprichoso de la temporada se paseaba y se negaba a entrar. Alfonso de la Cruz protestaba cuando el trencilla dictaminaba y los saques peligrosos se quedaban en amagos.
El segundo tiempo comenzaría con tarjetas a los compostelanistas, quizá síntoma de ganas de encarrilar la cita. No habría cambios sustanciales, sin embargo. Míchel Alonso dosificaba sus cambios, pero agotaba cartuchos ya en el 76 y poco más se podría pedir. No tocaba. Afinaba puntería Jordi Martí, otra vez referente principal por delante, luego apoyado por Stefan.
Duelo largo, de tensión al modo Oliver y Benji, con esféricos que no acababan de decidirse y un césped eterno. Héber Pena y Pablo Antas querían respaldar a Martí Casals, luego de vuelta a la caseta para que Stefan se quedase algo solitario. La entrada de David López sí provocaba mayor agobio a la carrera y en conexiones directas con la meta de Ramón Sánchez.
Cansancio
El Compostela oscilaba entre el relax y la pólvora final, que el tiempo de prolongación tampoco parecía morir. Caras de cansancio y esquema en disolución por frustración. No es menos importante el papel de Diego Dopico, estilo y tranquilidad desde atrás como réplica a constantes encerronas de un rival ya apagado.
Se quemaban Héber Pena y Jordi Martí hasta no aguantar más. Nada de nada. Antón de Vicente volvía a echarse responsabilidad a la espalda y hacía guiños a la esperanza con lanzamientos de falta, mientras Joseba Beitia asumía un incómodo papel en un derbi que parecía decantado. Por los lados, por el centro: sin éxito.
Un Somozas más impreciso que otras semanas, pero que no ha bajado los brazos ni ha perdido calidad. En época de agotamiento, el Compostela alternaba los componentes de su once para sorprender. El que sí lo haría sería Stefan, fuerte y decidido a no perder de vista el balón en un grupo que abandonaba su vocación ofensiva y se aferraba a la picardía del capitán. 0-0, que no es poco.
FICHA TÉCNICA
Somozas: Marc Martínez Aranda, Javi Rosa, Miguel Fiuza, Alfonso de la Cruz, Antón de Vicente, Edy, Héber Pena (Joseba Beitia en el 58), Pablo Antas (Stefan en el 72), Luis Ángel y Jordi Martí (David López en el 76)
SD Compostela: Ramón Sánchez, Josu, Alcañiz, Portela, Jimmy, Marcos Rodríguez, Manu Rodríguez, Iván Pérez (Quim Araújo en el 83), Fondevila (Jordan en el 77), Mensha (Lemos en el 69) y Yacine
Árbitro: Álvaro Moreno Aragón (Comunidad de Madrid), que ha amonestado a los locales Alfonso de la Cruz, Jordi Martí y Diego Dopico y a los visitantes Marcos Rodríguez, Portela y Yacine
Incidencias: Alcalde Manuel Candocia, más de 700 espectadores




